jueves, 16 de mayo de 2013

VENI CREATOR SPIRITUS


Hace varias semanas que no he escrito nada en este blog; no es que no tenga nada que escribir o que haya dejado esta labor; sino que, el tiempo no me ha permitido sentarme a escribir, mas aún cuando tengo que preparar un artículo semanal para otra página web (de la cual les hablaré en otra ocasión).
Este Domingo celebramos Pentecostés, el "día Cincuenta" del Tiempo Pascual, en el que viene el Espíritu Santo sobre María y los Apóstoles como Don de Jesucristo resucitado.
La Iglesia siempre invoca al Espíritu Santo para pedir su luz, su ayuda, su gracia; la elección del Papa o de alguna autoridad eclesiástica, las reuniones en las que hay que tomar decisiones de importancia para una comunidad, las profesiones religiosas, la Ordenación Episcopal y, sobretodo, el Sacramento de la Confirmación son ocasiones en que suplicamos el auxilio y la presencia del Espíritu Santo.
Y el himno por excelencia para invocar al Espíritu Santo es el "Veni creátor Spíritus". El texto, atribuido a Rabano Mauro, procede del siglo IX. Es una pena que, por la apertura en la liturgia a la lengua de cada lugar, haya dejado de usarse (no creo que el latín sea un obstáculo para que se cante en las parroquias, si se da a la comunidad el texto y su traducción; ni menos para que lo aprendan los jóvenes que suelen cantar las canciones de sus artistas en otros idiomas). Sería muy loable que se recuperara su canto, no solo por aprecio a la tradición eclesial, sino también como una muestra de la universalidad de la Iglesia; después de todo ¿no es el Espíritu Santo quien supera la diversidad de lenguas para ser una sola Comunidad de Creyentes?

Puede escuchar el Himno Veni Creátor haciendo click aquí

Texto latino:
Veni Creator Spiritus,
Mentes tuorum visita,
Imple superna gratia,
Quae tu creasti, pectora.

Qui diceris Paraclitus,
Donum Dei Altissimi,
Fons vivus, ignis, caritas,
Et spiritalis unctio.

Tu septiformis munere,
Dextrae Dei tu digitus,
Tu rite promissum Patris,
Sermone ditans guttura.

Accende lumen sensibus,
Infunde amorem cordibus,
Infirma nostri corporis,
Virtute firmans perpeti.

Hostem repellas longius,
Pacemque dones protinus;
Ductore sic te praevio,
Vitemus omne noxium.

Per te sciamus da Patrem
Noscamus atque Filium;
Teque utriusque Spiritum
Credamus omni tempore.

Deo Patri sit gloria,
Et Filio, qui a mortuis
Surrexit, ac Paraclito
In saeculorum saecula.
Amen.

Traducción española 
Ven Espíritu creador;
visita las almas de tus fieles.
Llena de la divina gracia los corazones
que Tú mismo has creado.

Tú eres nuestro consuelo,
don de Dios altísimo,
fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción.

Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú el dedo de la mano de Dios,
Tú el prometido del Padre,
pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.

Enciende con tu luz nuestros sentidos,
infunde tu amor en nuestros corazones
y con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra frágil carne.

Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto tu paz,
siendo Tú mismo nuestro guía
evitaremos todo lo que es nocivo.

Por Ti conozcamos al Padre
y también al Hijo y que en Ti,
que eres el Espíritu de ambos,
creamos en todo tiempo.

Gloria a Dios Padre
y al Hijo que resucitó de entre los muertos,
y al Espíritu Consolador,
por los siglos de los siglos.

Amén.

No hay comentarios: