miércoles, 17 de febrero de 2010

CONVIERTETE Y CREE EN EL EVANGELIO

Hoy comenzamos la Cuaresma, nos preparamos durante estos días para la celebración de los misterios de la Muerte y Resurrección de Jesucristo en la Semana Santa. Muchos católicos asistimos hoy a Misa (aunque no es obligación hacerlo) y recibimos la ceniza en la cabeza; asimismo, ayunamos y nos abstenemos de comer carne.
Todas estas prácticas son buenas y válidas siempre y cuando sean la expresión sincera de nuestro deseo de conversión: la ceniza es un símbolo de que nos humillamos delante de Dios (como lo hacían los judíos antiguamente), hacemos ayuno y abstinencia para dominar nuestras pasiones y ofrecerle un sacrificio al Señor. Pero insisto, si solo son una costumbre que hacemos porque está mandado, nos quedamos en un rito vacío, que no nos dice nada. La ceniza, el ayuno y la abstinencia sin Cristo, sin deseo de conversión, no nos sirven de nada.
Esta mañana, en una conversación con unos amigos, el P. Enrique Rodríguez, S.J. nos decía que somos pecadores, pero que por el Bautismo tenemos la santidad de Cristo. Esta es la realidad de los cristianos: nos incorporamos a Cristo en el Bautismo, pero en este caminar tenemos nuestros tropiezos y por ello necesitamos convertirnos constantemente y pedir perdón a Dios por nuestros pecados.
Lamentablemente muchos han perdido la conciencia del pecado: ya no se reconocen pecadores, justifican sus errores de muchas maneras, y no ven en el mal que hacen una ofensa a Dios: la soberbia ha cegado sus ojos. Es preciso volver al Evangelio y dejarnos cuestionar por las palabras y los gestos de Jesús, es necesario mirar al Crucificado para comprender como el pecado da muerte al Hijo de Dios. Hace falta abrir los oidos del corazón para oir a Cristo que habla de muchas maneras, y humildad para reconocer que, pese a que tenemos la santidad de Crtisto por el Bautismo, todavía no hemos llegado a la meta.
Por eso hoy, mientras participaba de la Misa de este Miércoles de Ceniza, me preguntaba: ¿de qué me tengo que convertir? ¿cuáles son aquellas debilidades y faltas que me alejan de Dios y de mis hermanos? ¿cuáles son los pecados que más me cuesta enmendar? Al ayunar y hacer abstienencia podemos preguntarnos ¿qué pasiones y vicios debo aprender a refrenar? ¿qué actitudes, conductas y hábitos debo disciplinar?
Reconozcamos con humildad nuestras debilidades. Somos humanos y débiles y necesitamos de Dios, porque solos no podemos. Que la ceniza, el ayuno y la abstienncia de hoy nos ayuden a reconocernos pecadores y a volver nuestros ojos a Cristo que nos espera.

martes, 26 de enero de 2010

A TUS PLANTAS, OH NIÑO DE PRAGA


La noche antes de mi Primera Comunión fui a confesarme a la Parroquia de Nuestra Señora de los Desamparados, mientras esperaba al sacerdote veia a una religiosa vestida de blanco que preparaba las cosas para la Misa. Cuando, en 1982, comencé a asistir a Misa los domingos a dicha parroquia, veia a la misma religiosa en los mismos menesteres, y además la escuchaba cantar en la Misa de 8 a.m. acompañada en el órgano por otra religiosa de su misma congregación. Aquella religiosa sacristana y cantora era la M. Virginia Luzquiños, quien en 1983 fue trasladada a otra comunidad.
En 1984 comecé a entablar amistad con la religiosa que tocaba el órgano, era la M. Gemma del Divino Infante y me hice amigo de la religiosa que atendía la sacristía, la M. Bernarda. Si bien es cierto que conocía al P. César Regueras, S.J., quien era Vicario Parroquial y le ayudaba en alguna que otra celebración litúrgica, fueron esas dos religiosas quienes me invitaron formalmente a participar en la vida parroquial de Desamparados. No sabía de que congregación eran, por el hábito negro y blanco que usaban en ese entonces para el tiempo de invierno, pensé que eran dominicas; pero me aclararon: son Misioneras Parroquiales del Niño Jesús de Praga, Congregación fundada en Chorrillos, Lima, el 16 de Julio de 1936.
Con ellas comencé a trabajar por la parroquia, en especial en el área de la pastoral litúrgica; me enseñaron a cantar, a preparar las celebraciones, a cuidar y respetar las cosas que empleamos en la liturgia de la iglesia (cosa que también aprendí con el P. Regueras). También colaboré con ellas en la Catequesis en los colegios. Varias de estas religiosas entablaron amistad con mi familia, en especial con mi hermana Zoila, quien ayudaba a la M. Bernarda a planchar los purificadores para la Misa ("los pañales de Jesús" como decían).
Con ellas he tenido muchas experiencias, hemos compartido momentos alegres y hemos discrepado y hasta tenido momentos de tensión. Recuerdo mucho que, cuando estuve en el hospital a causa de la operación de apendicitis, la M. Virginia fue a visitarme llevandome la Comunión, y lo que mas me impactó fue recordar que, la primera vez que la escuché cantar en una Misa cantaba "Cerca está el Señor" de Carmelo Erdozaín en una de cuyas estrofas dice "También está el Señor, no olvidéis su voz en el hospital, junto al enfermo": jamas me imaginé que casi diecisiete años mas tarde esa canción se hizo realidad.
Las Misioneras Parroquiales trabajaron en Desamparados desde 1948 hasta enero del 2008, y se fueron silenciosamente por decisión de la Superiora General ya que su colaboración era con los Jesuitas. No hubo tiempo ni oportunidad para agradecerles por estos 60 años de servicio en Desamparados. Muchos de los agentes de pastoral trabajamos con ellas en la liturgia, la música, la catequesis, la pastoral social, el Colegio Parroquial, y llevamos junto con la formación jesuitica el sello de las Misioneras Parroquiales del Niño Jesús de Praga. Tengo entendido que Desamparados les dio cuatro vocaciones: la M. Gabriela Bronttis (fallecida el 3 de Febrero del 2009), la M. Josefina Lazo, la M. Cecilia Ahumada y la M. Teresa Cabrera.
El día de ayer, 25 de Enero, fue su Fiesta Titular y las acompañé en la Misa que tuvieron en su Capilla de Chorrillos. Se celebraban los 50 años de vida religiosa de la M. Delia, quien ya mayor, dió su testimonio de vida muy sencillo, casi ingenuo, pero que mostraba una vida llena de Dios, como lo he visto en tantas hermanas de esa congregación. Fue una ocasión para saludar a las hermanas, varias de ellas ya mayores y enfermas, pero con el corazón puesto en Dios, a cuyas oraciones me encomiendo.
Desde aquí mi agradecimiento a todas las Misioneras Parroquiales del Niño Jesús de Praga, en especial a las que trabajaron con nosotros en Desamparados junto a los padres jesuitas. Gracias a las que me abrieron las puertas de la parroquia, a las que me fueron formando, en algunos casos a cocachos, a las que me han confiado diversas actividades, a las que están en el cielo rogando por nosotros y también a las que han tomado otros rumbos. Gracias a todas ustedes por su trabajo entre nosotros, el Señor les recompensará lo que nosotros no hemos podido recompensar.
¡Gracias por tanto bien recibido!
Notas:
1º Conozco muy poco de la historia de la Congregación, por eso les invito a visitar http://angelicarecharte.blogspot.com/2009/10/misioneras-parroquiales-del-nino-jesus.html
2º Imágenes:
- La primera es la Imagen del Niño Jesús de Praga que tienen en la Capilla de la Congregación en Chorrillos.
- La segunda es la M. Virginia dirigiéndo el canto de las religiosas.
- La tercera es un video donde cantan "Que detalle, Señor, has tenido conmigo"

jueves, 7 de enero de 2010

MIS AMIGOS DEL ANSELMO


Una de las actividades pastorales que mas distinguía a la Parroquia de Nuestra Señora de los Desamparados de Breña era la preparación a los sacramentos del Bautismo y Primera Comunión de los niños que estudiaban en los colegios de la jurisdicción parroquial, programa que estaba dirigido por las Religiosas Misioneras Parroquiales del Niño Jesús de Praga. Yo colaboré como catequista desde 1988 hasta 1991, en los colegios "Acisclo Villarán Angulo" (ubicado en el Jr. Carhuaz cuadra 6, demolido en 1997 para construir un mercado) y "Andrés Avelino Cáceres" (ubicado en la cuadra 2 del Jr. Recuay). Después en 1998 y desde el 2002 hasta el 2007 estuve apoyando a los catequistas de diversos colegios dando jornadas a los niños antes de recibir la Primera Comunión.
Pero con el colegio con el que tuve mas cercanía, sobretodo en estos últimos años, ha sido con el "Hno. Anselmo María", ya que las catequistas que atendían dicha institución educativa me invitaban con frecuencia a ayudarles, y yo aprovechaba la ocasión para conversar con los niños e invitarlos a participar del Grupo de Acólitos de la Parroquia. Allí me hice amigo del personal del colegio, pero sobretodo de los niños. Nunca quise ser un "profesor de religión", ni el "hermano de la parroquia". Ante todo fui un amigo que compartía con ellos su experiencia de Jesús, y por eso les daba charlas y jornadas apoyando a las catequistas. Entablamos una amistad "de tú a tú", con mucha confianza y cercanía, a pesar que yo debo tener, en muchos casos, la misma edad que sus padres.
Y esa amistad y confianza nos permitió compartir nuestras experiencias, sueños, ilusiones, esperanzas y dolores: nos hemos divertido juntos, nos tomábamos fotos; varios de ellos me han contado sus dificultades, hemos llorado juntos, sobretodo cuando en el 2004 murió un compañero de ellos a causa de un accidente. Solo me ha faltado jugar fulbito e irme de paseo con ellos. Cuando la catequista ponía mano dura con ellos y los sacaba de las reuniones por mala conducta, era yo quien los consolaba y animaba.
He compatido con ellos la alegría de su Primera Comunión. Sus rostros llenos de alegría se me han grabado en el corazón. A los mejores les invitaba a participar del Grupo de Acólitos de la Parroquia y, modestia aparte, he tenido buen ojo, ya que la gran mayoría han sido muy buenos acólitos y también muy buenas personas.
Cuando los Jesuitas y las Misioneras Parroquiales del Niño Jesús de Praga dejaron la Parroquia de Desamparados en el 2008, se dejó el programa de preparación para la Primera Comunión de los colegios. Aunque ellos pidieron que se continuara con el programa, se ha preferido que los niños se inscriban y vengan a la parroquia. Se que algunos catequistas han continuado por su cuenta y riesgo con esta labor, llevándolos a otras parroquias a celebrar la Primera Comunión. Yo también me he sentido tentado a hacer lo mismo, pero hubiera sido un acto de deslealtad a la parroquia.
Pese a que la parroquia ya no tiene trabajo pastoral en el "Anselmo", las profesoras me han seguido invitando para dar charlas a los niños y preparar algunos villancicos con ocasión de la Navidad. Y la verdad es que siempre que he estado allí me he sentido en casa. Aunque no iba oficialmente "en nombre de la parroquia", he procurado que estén enterados de las activiaddes parroquiales, sobretodo para que los papás inscriban a sus hijos en los programas de catequesis y ellos mismos se inscriban en los matrimonios comunitarios que organizaba la parroquia.
El día de hoy fue la Clausura del Nivel Primaria del "Anselmo", y con la promoción 2009 que hoy egresaba, se iba también el último grupo de niños que la parroquia preparó para la Primera Comunión en el 2007 (y también el último grupo que conocía: a partir de ahora ya no conozco a casi nadie, fuera de dos o tres niños que pasan a quinto grado). Quise estar en la ceremonia para despedirme de la promoción, pero a la misma hora tenía una Audiencia en el Tercer Juzgado de Paz de Surco; y cuando llegué todo había terminado, casi todos los niños se habían ido y no pude despedirme de mis amigos de sexto grado. Si bien es cierto que a algunos los seguiré viendo en la parroquia y con otros mantendré contacto a través del internet, se también que a varios de ellos dificilmente los veré porque se irán a otros colegios. No es la primera vez que me sucede.
Por ello, quiero agradecer a todos mis amigos del "Anselmo": al Director y a la Subdirectora que han abierto las puertas del colegio a la Parroquia y a mi; a las profesoras, sobretodo a la Srta. Miriam García que me han invitado muchas veces a darles charlas a sus alumnos (espero que no haya sido muy enredado o aburrido); a la Sra. Teresa del personal de mantenimiento del Colegio que confía que podamos grabar un nuevo himno para el colegio. Pero sobretodo a los alumnos, a los niños de hoy y a los niños de ayer, que me regalaron el don de su amistad y su confianza; que me hicieron ser un "Anselmino de Corazón", parte de su grupo; que me dieron la oportunidad de hablarles de Jesús, con quienes he jugado, bromeado, comido, llorado, cantado y rezado.
No se que es lo que el Señor nos encargará este año 2010. Tampoco se si la parroquia volverá a tener atención pastoral en el "Anselmo" o si me invitarán a dar charlas a los alumnos. Parte de mi corazón se queda allí, con todos esos muchachos que hoy están en secundaria. He sembrado en ellos la semilla del Evangelio. Será el Señor quien se encargue de que, a su tiempo, lo sembrado de frutos.
¡GRACIAS, ANSELMINOS, POR EL REGALO DE SU AMISTAD!
¡GRACIAS POR TANTO BIEN RECIBIDO!

jueves, 24 de diciembre de 2009

¿DONDE ESTA JESUS?

"¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido?"
Mateo 2 , 2
Esta mañana me levanté
y comencé a ver los programas de televisión
entrevistaban a los famosos y hablaban de la Navidad:
hablaban de juguetes, comidas y mas cosas.
Y me preguntaba:
¿Dónde está Jesús?

Salí a la calle y vi los periódicos
hablaban de política, de economía, de dolor y de deportes,
y nos decían "Es Navidad"
Y me preguntaba:
¿Dónde está Jesús?

Salí a caminar con mis amigos,
por las calles de cielo nublado limeño
nos vendían adornos, pirotecnia y regalos,
me hablaban del "espíritu navideño".
Y me preguntaba:
¿Dónde está Jesús?

Salí a cumplir unos encargos:
en el centro comercial
colas en los bancos para sacar dinero,
la gente caminaba y compraba comidas y regalos,
todos apurados, nerviosos.
Y me preguntaba:
¿Dónde está Jesús?

Esta Nochebuena quiero ver a Jesús.
El está escondido en el corazón de la gente que sufre,
en medio del bullicio del comercio,
de las canciones que cantan la Navidad, pero sin hablar de Él;
en el silencio de la oración en las iglesias y en las casas,
en la ilusión de los niños que le sonríen esta noche.

Quiero ir a verle,
pero no quiero ir solo,
quiero ir acompañado
de la gente que llevo en el corazón,
y de tantos otros
que buscan refugio para sus almas en esta noche.

Esta noche
quiero ir a la casa de Jesús
y quedarme con El.
"Vamos, pues, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos dió a conocer"
Lucas 2, 15

sábado, 19 de diciembre de 2009

"ANSI NUEVAMENTE ENCARNADO"

Les propongo una meditación adaptada de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola (Nº 101-109), que nos puede ayudar, en estos días previos a la Navidad, a preparar nuestro corazón para celebrar el Misterio del Nacimiento de Jesús.

Texto para la Meditación: Lucas 1, 26-38

1. Considerar como las tres personas de la Santísima Trinidad miraban al mundo lleno de hombres y mujeres, de todas las culturas (griegos, romanos, egipcios, el Imperio Chino, las tribus de Africa y Oceanía, las culturas que florecían en América); con sus diversas formas de vivir, sus trajes y costumbres; unos naciendo, otros muriendo, unos en paz otros en guerra, unos sanos y otros enfermos.

2. Considerar como la Trinidad, llegada la plenitud de los tiempos, determinan hacer la redención de la humanidad y envían al Angel Gabriel a Nazareth, para anunciarle a María que será la Madre del Redentor.

3. Imaginar la casa en Nazareth e imaginar el diálogo de María con el Ángel. ¿Qué le dice el Ángel? ¿Cómo reacciona María? ¿Qué hablan?

4. Reflexionar en la respuesta de María “Yo soy la esclava del Señor, que se haga en mí según tu palabra”, y como en ese momento Dios Hijo se encarna en las entrañas de María, el Dios eterno entra en nuestra historia. Meditar también como Dios comparte la experiencia de tener una madre que le dará la vida humana, que lo alimentará, que le dará el cariño y el amor que las mamás saben dar. Dios se hace hombre, humano y comparte nuestra condición humana.

5. Tener un diálogo con María, dejando hablar al corazón y pedirle que en estos días previos a la Navidad nos prepare el corazón para acoger a su Hijo que quiere nacer en nosotros. Tener también un diálogo con Jesús, que quiere hacerse presente en nuestro mundo actual, y que se encarna nuevamente entre nosotros; y pedirle que nos prepare para acogerle en Navidad, y hacer que nazca en el corazón de nuestros hermanos.

Les invito a meditar este Evangelio, sin prisas, dejemos que Dios nos hable al corazón. Y que, como María, llevemos la Buena Noticia de que Dios está en medio de nosotros.

jueves, 10 de diciembre de 2009

PREPARAD EL CAMINO AL SEÑOR


Evangelio según San Lucas.
En el año quince del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato procurador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea; Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de Traconítida, y Lisanias tetrarca de Abilene; en el pontificado de Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y se fue por toda la región del Jordán proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: Voz que clama en el desierto: "Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas; todo barranco será rellenado, todo monte y colina será rebajado, lo tortuoso se hará recto y las asperezas serán caminos llanos. Y todos verán la salvación de Dios".
La gente preguntaba a Juan: "¿Entonces qué hacemos?" El contestó: "El que tenga dos túnicas, que se las reparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo." Vinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron: "¿Maestro, qué hacemos nosotros?" El les contestó: "No exijáis mas de lo establecido." Unos militares le preguntaron: "¿Qué hacemos nosotros?" El les contestó: "No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nadie, sino contentaos con la paga."
El tráfico de la ciudad de Lima es un caos: varias de nuestras calles están llenas de huecos (miren sino la Av. Nicolás Ayllón en su cruce con la Av. Méjico); obras en la vía expresa de Paseo de La República, en la Av. Alfonso Ugarte y en otros lugares mas. Si salimos fuera de Lima varios caminos son trochas sin asfaltar que llevan años esperando que el gobierno de turno las aregle (se me viene a la mente el camino que hay entre el Arco de Jicamarca a la Casa de Ejercicios de los Padres Jesuitas en Huachipa). Cuando nos encontramos con esta situación es dificil dirigirnos a nuestro destino en el tiempo adecuado, el tráfico se torna insoportable, pueden suceder accidentes, nuestros vehículos y calzados se deterioran.
Cuando comentaba esto a los Acólitos de Desamparados la semana pasada uno me dijo: "Y eso ¿qué tiene que ver con el Evangelio?". A lo que otro dijo: "Ah, ya entendí..." ¿Lo entendió usted, mi amable lector?
San Lucas nos presenta a Juan el Bautista predicando en un momento histórico concreto: "El año quience del reinado de Tiberio..." Ha llegado la hora y el momento esperado, para salir a gritar en el desierto: "Preparad el camino al Señor..." En el desierto de nuestra vida, allí donde parece que nadie escucha, donde todo es estéril y sin vida Dios envia a su Mensajero para decirnos que el Señor está cerca, que hay que prepararle un camino para que el llegue. Hay que limpiar el corazón, abrirle los brazos y el corazón al Salavador que viene a nuestro encuentro en medio de nuestro mundo y nuestra sociedad actual y concreta. El Señor no viene en la atemporalidad de un cuento o de una fábula, sino en un momento histórico concreto, en nuestra vida concreta aquí y ahora; y es ahora cuando hay que hacerle un camino para que venga a nosotros.
"Preparad el camino al Señor". Muchos dirán: "Qué bonitas palabras, pero y eso ¿qué significa en concreto?"
El pueblo de Israel se hacía la misma pregunta y le dijeron a Juan el Bautista "¿Qué tenemos que hacer?". Las respuestas iban a lo concreto de la vida de cada persona: a los que tienen bienes, compartir; a los que cobran impuestos, que no cobren mas de lo debido; a los militares, que no abusen de su poder... Y podríamos añadir: a los estudiantes, que estudien a conciencia; a los esposos, que sean fieles; a los que trabajan, que sean cumplidos con su trabajo... No les pide sino que cada quien haga bien lo que Dios le ha encomendado en su realidad personal, porque el camino del Señor pasa por nuestras familias, nuestro trabajo, nuestros amigos, por nuestra vida.
Y a ti, ¿qué te pide el Señor? ¿cuáles son los obstáculos, las piedras y los baches que no le permiten llegar al Señor a tu corazón y a tu vida?
Se viene la Navidad. Seguro ya pensaste en la cena, los regalos para tus familiares y amigos, y eso está bien. Pero... ¿Qué le vas aregalar al "dueño del santo", que le vas a regalar a Jesús en su cumpleaños? No basta con chocolatadas o regalos para los niños pobres, eso está bien y de hecho al hacerlo lo haces con el mismo Jesús presente en el pobre. Pero ¿te contentas con eso? ¿No crees que hace falta el regalo de tu corazón para Jesús en persona? ¿No hará falta el regalo de una buena confesión ante el sacerdote, con humildad y diciendo la verdad?
Hoy, en el año 2009, en este momento concreto, Juan el Bautista nos hace la misma invitación que hizo en tiempos de Tiberio: "Preparen el camino del Señor".
"¿Qué tenemos que hacer?". Tú tienes la respuesta.

martes, 1 de diciembre de 2009

ELECCIONES CAL


Les confieso que no pensaba escribir en este blog sino hasta días cercanos a la Navidad para compartir con ustedes una meditación sobre el Adviento. Y lo que les escribo en esta ocasión varía un poco el estilo de las entradas anteriores.
El pasado sábado 28 me dirigí a cumplir con mi penitencia anual de Abogado, es decir con ir a votar por la nueva Junta Directiva del Colegio de Abogados de Lima (CAL), que es el Colegio Profesional mas importante del Perú (con perdón de los otros).
Para poder ejercer la carrera de Abogado hay que incorporarse al CAL (¿qué no basta con el Título Profesional?), después de seguir un curso de Práctica Forense y participar en una Ceremonia en la que el Decano nos entrega una Medalla con cinta celeste, además de otras cosas. Como dato anecdótico les contaré que el día que me colegié el Dr. Paz de la Barra (quien era el Decano) nos dijo que el CAL nos daría un seguro de salud. Pues bien, cuando un mes después necesitaba un seguro de salud para que me operen de apendicitis vi que efectivamente, tenía un seguro, PERO DE SEPELIO (como ustedes comprenderán, no estaba en mi agenda morirme en esas fechas).
Se supone que los Abogados debemos ser los defensores de la legalidad y la democracia, el ejemplo del respeto a los derechos de las personas. Lamento tener que desilusionarlos, pero las elecciones del CAL son una muestra de lo contrario.
Recuerdo que, hasta hace unos años las elecciones se realizaban en el mismo local del CAL en la Av. Santa Cruz en Miraflores. Pero, por la estrechez del lugar (somos alrededor de 30,000 abogados en Lima) y también por la piconería de algunos candidatos (quienes también tienen sus “barras bravas” que ocasionan uno que otro disturbio), hubo que realizar la votación en otro lugar, primero en el Colegio Alfonso Ugarte y este año en el Teresa González de Faning. La ONPE y Transparencia están dirigiendo y supervisando, respectivamente, nuestro proceso electoral (¡Qué bárbaro!, los defensores de la legalidad tiene que ser supervisados para que no hayan irregularidades).
La campaña se realiza colocando pancartas repartiendo volantes (incluso en la puerta del local de votación). También se envían correos electrónicos pidiendo votos. Esto no tendría nada de malo, pero recuerdo muy bien que, cuando actualicé mis datos en el CAL, pedí expresamente (y porque ellos mismos me daban esa opción) que no se divulguen mis datos ni mi correo electrónico a nadie. Y entonces ¿Cómo es que los candidatos al Decanato y a la Junta de Vigilancia tienen mi correo? Obvio, porque el mismo CAL se los dio. Los defensores de los derechos humanos no respetaron mi derecho a la privacidad de mis datos.
Ya el mismo día de las elecciones uno encuentra una feria en la puerta del local de votación: a varias cuadras a la redonda se ven pancartas, globos aerostáticos, muñecos y demás cosas para llamar la atención. Se reparten volantes, lapiceros con propaganda (procuro recibir algunos para mi reunión de acólitos). Y los candidatos nos hacen un pasillo a la hora de hacer cola para saludarnos dándonos la mano, un abrazo o un beso, según sea el caso (me pregunto si nos saludarán con la misma atención cada vez que los encontremos en los pasillos del Poder Judicial; todo sea por un voto).
Y ya dentro del local a buscar la mesa según el número de colegiatura. Si llegamos temprano (la votación dizque comienza a las 8 a.m.), rogamos a todos los santos que la mesa esté instalada para irnos rápido o nos escapamos para que no nos cojan para completar la mesa (¡que responsables somos!). Se supone que dentro no se hace propaganda, pero no falta por allí un abogado (de esos que juraron respetar la ley) pidiendo votos en plena cola. Claro si uno les dice que eso está prohibido, nos responden diciendo “Bueno, cada quien tiene su criterio”.
Les confieso que, si voy a votar al CAL es con la esperanza de ver y saludar a mis amigos de la Universidad, y además, para que no me pongan multa, que, aunque no es gran cosa, igual es multa.
Si alguien me pregunta para que sirve pertenecer al CAL, yo le respondería que para poder ejercer la carrera, para tener un sepelio asegurado y para usar el Centro de Esparcimiento que tenemos en la Carretera Central, que sacando la cuenta, me sale mas caro que si pagase mi entrada en un club de los que hay cerca de allí.