jueves, 21 de octubre de 2010

MI PRIMERA VEZ


Cuando tenemos la experiencia de “la primera vez” en cualquier actividad de la vida, casi siempre sabemos de que se trata y como hemos de proceder; pero cuando nos encontramos en la cancha, lo más probable es que nos sintamos mas perdidos que “cuy en tómbola” (no se porque últimamente tengo simpatía por estos animalitos) y las cosas no siempre salgan de la manera como nos las imaginamos.
Recuerdo que, en un scketch de Olimpiadas de Derecho de la Católica, sacaron una parodia titulada “Un abogado Virgen” (presentado con una voz en off imitando a Iván Márquez el mismo que en 24 horas decía “También viene”), en la que se presentaba la historia (o mas bien la histeria) de un joven abogado recién egresado de la universidad que comenzaba a litigar en el Poder Judicial y bueno, como ustedes se imaginarán, el hombre se encontraba bastante perdido en semejante mundo.
Pues bien, aunque ya llevo 11 años en este “negocio” de ser abogado, nunca había tenido la experiencia de asistir a un juicio oral en materia penal en vivo y en directo (solo alguna vez vi una escenificación en un video en la Universidad donde Marcial Rubio hacia el papel de Fiscal). Normalmente no patrocino causas penales (menos laborales, me dan alergia), solo civiles y conciliaciones; pero, por esas circunstancias de la vida, tuve que acompañar al papá de un antiguo acólito que ha sido perjudicado por el Congresista “Come Pollo”, caso que se ventila en la Corte Suprema de la República.
Fue una experiencia interesante con sus dificultades: no me llamaron antes de empezar la audiencia, por lo que, previo reclamo a los encargados, entre a la Sala tarde; me senté en el lugar equivocado, pues por indicación de la asistente de la Corte me senté junto al abogado defensor, cuando mi lugar era al frente, junto al Procurador del Estado (el Director de Debates me indicó que cambie de sitio); no había silla donde sentarme; hablaban de pruebas que yo ni me acordaba ni estaba muy al tanto (el Procurador Adjunto me decía apoye al Fiscal y a lo que decía el Procurador Titular, por lo que tuve que llevarles el amén, “haciendo míos los argumentos del Ministerio Público”); me sentía un poco "en la luna de Paita" tratando de acordarme de normas legales que había estudiado hace casi 20 años y de argumentos que había leído en el expediente muy a la ligera; y por si fuera poco, los periodistas de Canal 9, y no se que canales mas, se encontraban allí presentes (menos mal que las imágenes no aparecieron en ningún noticiero). Como dato adicional les comento que uno de los vocales era el Dr. Víctor Prado (mi profesor en la PUC y Presidente del Jurado en mi grado de abogado) quien me reconoció y me saludó muy disimuladamente con un gesto.
Y aunque “mal de muchos, consuelo de tontos”, debo reconocer que no fui el único que tuvo algunas dificultades en esa audiencia: el abogado defensor estaba inhabilitado por no pagar sus cuotas al Colegio de Abogados (y el Fiscal se encargó de hacerlo público); y el Procurador Adjunto (un Abogado tan joven como yo) se encargaba de "soplarle" algunos puntos al Procurador Titular (un abogado de mayor edad y experiencia).
La primera audiencia fue un poco difícil. La segundo ya fue un poco mas llevadera; espero que las que vengan en los próximos cuatro meses, (según el cálculo del Procurador Adjunto quien, dicho sea de paso, está pendiente de que le renueven el contrato) sean mas manejables.
Al comienzo, cuando oia los descargos del acusado (quien en cierto modo echaba la culpa a cualquiera menos a él) me daba un poco de pena y pensaba “probecito, no falta gente mala que haga alguna trampa en nuestras oficinas”; pero después cuando escuchaba sus contradicciones y argumentos un poco infantiles, y además escuchaba al Procurador Adjunto decir a "sotto voce" “Está mintiendo”; pensé: “No, a mi no me la hacen; no me van a engañar”. Lo que menos se puede, en un caso como este, es ser ingenuo, buena gente o inocente; sino nos ven la cara.
Mi “Primera vez” en la Corte suprema y en un Juicio Oral es (porque aun no acaba: recién comienza) una experiencia que marca y que me abre otras puertas en el quehacer jurídico. Solo espero que esto no me haga perder la confianza en el ser humano quien, aun en estas situaciones y con argumentos poco convincentes, puede estar diciéndonos la verdad y puede cambiar de vida.

Nota: ¿De qué “Primera vez creían ustedes que iba a hablar?

miércoles, 29 de septiembre de 2010

¿HOMENAJE A LA PATRIA O MITIN SOLAPA?


Cada Domingo a las 9.00 a.m. en la Plaza de Armas de Breña se realiza la ceremonia de izamiento de la Bandera al cual asisten los colegios de la zona y algunas organizaciones vecinales. Según el actual Alcalde de Breña, otros distritos siguen este ejemplo. Sin embargo, esta ceremonia no es novedosa para mí: hace mas de 25 años he visto algo parecido en alguna localidad al norte de Lima, la misma que se realizaba los Domingos a las 8.00 a.m.
Terminada la Misa Dominical de la 8 a.m. en Desamparados, suelo salir a dar una vuelta por la Plaza de Armas de Breña (que está a la espalda de la Parroquia) y puedo observar lo que allí sucede. La secuencia de la ceremonia es la siguiente: Himno Nacional, Himno a Breña (no se porqué tengo la impresión de que tiene un olorcillo a ideología y Marsellesa, lo puede oir en http://www.goear.com/listen/001bfda/himmo-a-breña-jose-escajadillojadillo), el discurso de alguna autoridad o personaje invitado, el discurso del Alcalde y el desfile escolar y vecinal. Hay dos detalles que quiero resaltar: por un lado, la presencia de un ex combatiente de la guerra con Ecuador de 1941, quien religiosamente asiste a este acto cívico; y, por otro lado, el enstusiasmo y casi histrionismo de un breñense que canta el Himno de Breña con tal fervor, que a veces uno tiene que contener la risa ante lo que ve (no en vano dicen que la distancia entre lo sublime y lo ridículo es la de un papel de cebolla).
Este Homenaje a la Patria no tiene nada de censurable (a pesar que seguramente los hermanos Evangélicos que tienen su templo en la misma Plaza deben renegar de que cada domingo las marchas y discursos les malogren sus actos de culto). Sin embargo, lo criticable es que, este Acto Cívico se convierte en un mitin "solapa", "disimulado", del Alcalde; y esto se nota cuando las organizaciones vecinales asisten llevando pancartas en favor de la reelección del actual Alcalde, o el Centro de Ayuda para personas con problemas de drogas asista llevando bombos y cornetas haciendo coro con el nombre del Burgomaestre.
No estoy en contra del Sr. José Gordillo, ni de su gestión municipal. De hecho ha mejorado muchas cosas que dejó mal su antecesor. Pero lo que no me parece correcto, es tergiversar las cosas y tener un mitin a su favor cada domingo, sin que le cueste un solo centavo; o que haga un Bingo en la Av. Arica el pasado Domingo 19 de Septiembre, obstaculizando el tráfico (con funcionarios del Municipio en la animación), y se moleste porque otro candidato haga su mitin en el Ovalo de la Av. Venezuela.
Se que estas opiniones pueden disgustar a mucha gente (entre ellos a algunos feligreses de mi parroquia que apoyan al actual Alcalde: ellos están en su derecho a tener la ideología política que deseen). También sospecho que a muchos de mis lectores les puede sorprender que escriba esto (mis artículos anteriores han sido, por lo general mas "espirituales"). Pero en este tiempo de elecciones, y como ciudadano peruano que soy, me parece importante expresar mi punto de vista ante una realidad que observo y que no me parece la mas adecuada. Y lo hago como breñenese de corazón, porque, aunque no resido allí, realizo la mayor parte de mis actividades en Breña, y quiero lo mejor para ese distrito que me acoge con cariño.

viernes, 24 de septiembre de 2010

NEOPLASICAS


Cuando en la Semana Santa pasada escribía mi comentario a las Siete Palabras de Cristo en la Cruz desde mi experiencia de visitar el Hospital de Enfermedades Neoplásicas (a donde fui a visitar a mi tío Julio, recientemente fallecido) no me imaginaba que 5 meses después tenía que frecuentarlo acompañando a mi mamá a quien operaron hace poco mas de un mes de un melanoma uvual (tumor canceroso en el ojo).
Como lo comenté en aquella ocasión, la palabra "cáncer" nos asusta: es casi un preludio de la muerte, de una enfermedad penosa que llena de sufrimiento al paciente y a su familia. La incertidumbre de no saber que tan grave es o cuanto tiempo de vida queda nos llena de angustia. Gracias a Dios la situación de mi mamá fue manejable y, con la ayuda de Dios que ilumina las mentes de los médicos para crear nuevas técnicas en el tratamiento de esta enfermedad, mi mamá se va recuperando favorablemente y ha vuelto a sus actividades ordinarias.
Durante mis visitas a neoplásicas me quede impactado de dos cosas que quiero compartir con ustedes:
1º He podido ver el esfuerzo de la ciencia cuando se trata de salvar una vida. La ciencia progresa, y esto hay que agradecerle a Dios que ilumina, como ya dije, la mente de los médicos y científicos en sus estudios dirigidos a salvar la vida, no solo en lo que se refiere al cáncer, sino también en lo que se refiere a otras enfermedades y malformaciones congénitas. Cuando, por esos días estuve en un "Hospital de la Solidaridad" (para atenderme de una lesión que me hice en el hombro derecho por jugar fulbito con los Acólitos de Desamparados), vi un vídeo sobre la "niña sirenita" (niña que habia nacido con las piernas unidas) y pude ver como gracias al esfuerzo de los médicos de dicha institución fue operada y hoy es un niña normal que juega y hasta baila marinera. Al ver esto me preguntaba: ¿Cómo es posible que haya gente que apruebe el aborto o la eutanasia, cuando la ciencia hace grandes esfuerzos por salvar la vida humana? Me imagino que si alguno de esos defensores del aborto habría visto por una ecografía que la "niña sirenita" tendría las piernas unidas seguramente hubiese aconsejado abortarla "porque tenía una malformación congénita y estaría condenada a no ser una niña normal". Y pensaba en tantos padres de familia que hacen hasta lo imposible por salvar la vida del hijo con malformaciones u otras enfermedades que le dan pocas esperanzas de vida (y hablo de casos de la vida real); en tantas personas que le piden a la ciencia el mayor de sus esfuerzos para salvar la vida de un paciente con enfermedades graves y buscan los medios económicos para poder solventar los gastos que eso genere. Al ver todo esto, yo reafirmo mi opción por la defensa de la vida y mi rechazo al aborto y a la eutanasia; y pienso que cuando hay amor se lucha por salvar la vida, aunque parezca imposible; pero cuando hay egoísmo se busca la fácil salida del aborto o la eutanasia.
2º He visto de cerca el "Vía Crucis" de tantas personas que tienen que sufrir por el cáncer propio o de un familiar. Ustedes no se imaginan lo impresionante que es ver en el Hospital de Neoplásicas a gente consumida por la enfermedad, con sus turbantes y gorros en la cabeza para cubrir la falta de cabello consecuencia de la quimioterapia; algunos de ellos solos, haciendo cola para la atención médica; otros con el rostro deformado (y he visto a uno terriblemente deformado) atendidos por un familiar que lo transporta en silla de ruedas, superando la repugnancia que debe causar el verlo y atenderlo; es impresionante ver como el cáncer no respeta ni condición social ni edad (no se imaginan lo terrible que es ver a niños y jóvenes con cáncer). Y me preguntaba ¿Cómo se puede soportar todo este Calvario? Y la única respuesta que tenía era "Dios". Sin Dios no se puede soportar nada de eso, el tormento se hace imposible. Solo la ayuda Dios nos da fuerzas para afrontar ese duro momento, nos anima a seguir luchando. Y he visto a tanta gente entrar a la Capilla del Hospital en busca del consuelo y la fuerza que solo Cristo Resucitado nos puede dar en el momento. Y puedo decirles, por experiencia propia, que uno puede experimentar la presencia y la compasión de Dios que no es como nosotros, interesado o vengativo; sino que está lleno de misericordia con sus hijos, no importa que tan santos o pecadores seamos.
Por eso les pongo la imagen del Señor de la Divina Misericordia que se venera en la Capilla del Hospital de Neoplásicas de Lima, que, si la ven bien, es una imagen de Jesús que sonríe a los que van a mejorar de su enfermedad, dándoles aliento y fortaleza; y sonríe también a los que pronto dejarán este mundo, para fortalecer su fe, diciéndoles que los espera en el cielo para darles el abrazo que dura para siempre.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

ANTE LA MUERTE


Cuando muere alguien siempre solemos reflexionar acerca de nuestra condición mortal, del sentido de la vida, de si hay vida después de la muerte, etc.
En las últimas dos semanas sufrimos la perdida de dos tíos maternos: mis tíos Julio y Arcesio, ambos hermanos de mi mamá, justo en los días en que mi mamá era operada para tratarse un melanoma (cáncer) en el ojo. Como comprenderán fueron días difíciles, no salíamos de una para entrar en otra. Gracias a Dios mi mamá está bien físicamente, pero sufrió mucho por la muerte de sus dos hermanos.
Mi tío Julio nos acompañó mucho durante nuestra niñez y adolescencia, con él fuimos a muchos sitios de paseo, de viaje a Huaraz, nos hemos divertido mucho. Recuerdo cuando cantaba: "Si la rata me dijera..." o algunas canciones para fastidiarnos; o cuando, cada vez que le pasaba un carro mientras el manejaba, decía: "Pasa, pasa calavera de chacra". Siendo ya mayor formó su familia y dejamos de frecuentarnos, aunque de cuando en cuando nos visitaba o nos veíamos en reuniones familiares. La vida no lo trató bien y la muerte llegó después de un cáncer al cerebro que lo tuvo postrado alrededor de seis meses.
Mi tío Arcesio era médico en Comas. Era militante activo del Apra y muy comprometido con el partido (lo cual no significa que la familia comulgue con esas ideas políticas), a tal punto que fue Alcalde de Comas en la década de 1960 y Regidor de Lima cuando Jorge Del Castillo fue Alcalde de esta ciudad. Es más, muchos no saben que mi tío Arcesio fue quien le regaló el terno a Alan García para juramentar en su primer gobierno. Era un hombre muy generoso, un médico entregado a su gente, el "Médico de los pobres" como lo llamaban, disponible cualquier día, a cualquier hora, para cualquier persona. Alejado de la vida política y de la actividad profesional murió como consecuencia de una insuficiencia renal.
Dos hermanos, dos vidas.
Cuando murió mi tío Julio tuve que dirigir y preparar el funeral (mi mamá lo había asegurado en el CAFAE del Ministerio de Educación y, como estaba a punto de ser operada, no podía hacer las gestiones ella misma, así que me delegó esta tarea) acompañando y ayudando a mis primos (los menores de toda la familia Guillén), con la ayuda de otros familiares. Allí pude comprobar lo que ya antes sospechaba por los comentarios de mi mamá en situaciones similares: cuando una persona muere no hay mucho tiempo para llorar, hay que hacer gestiones, preparar documentos, asentar la partida de defunción en la RENIEC, avisar a la familia, contratar funeraria y, sobretodo, tener dinero para pagar los gastos de la última enfermedad y los gastos del funeral. Y si no hay quien ayude estamos perdidos, y no falta gente que, aprovechándose de estas circunstancias, buscan sacar plata por donde sea, sin importar el dolor o la desesperación de la familia. Por otro lado, la experiencia de recoger el cuerpo del difunto del mortuorio de un hospital y amortajarlo es también dolorosa. Mi tío murió en el Hospital Loayza y el mortuorio de dicho nosocomio es realmente desagradable: al fondo del hospital, cerca de construcciones y desmonte, con una puerta a la calle que se asemeja a un callejón, el olor irrespirable... Aunque no tuve que amortajar el cadáver tuve que entrar al mortuorio para hacer una primera oración por mi tío quien yacía cerca a otros difuntos. Y después el velorio, los preparativos para el sepelio, las exequias... Valgan verdades cuando muere un ser querido se necesita de la solidaridad de la familia, no solo para acompañarnos en el dolor, sino para trabajar y hacer gestiones, y organizar todo, porque los deudos ya tienen bastante con el dolor que sufren como para estar pendientes de hacer documentos y trámites en poco tiempo. En ese sentido, tengo mucho que agradecer a mis primos que han ayudado con los trámites, el amortajamiento del difunto, el aviso a la familia (que no son pocos), el servicio del tradicional café, el traslado del sacerdote que dio el responso, la organización del sepelio. Como ven, hubo mucho trabajo.
En la muerte de mi tío Arcesio tuve que representar a mi mamá (quien no podía asistir porque hacía pocos días que había salido del hospital). Antes de partir al cementerio dirigí una oración en la que estuvieron presentes Jorge Del Castillo y Lourdes Flores Nano. Allí les decía que la muerte es el acontecimiento mas religioso que hay, cada quien puede ser creyente "a su manera", agnóstico, ateo; pero ante la muerte nos encontramos "cara a cara" con Cristo, nos enfrentamos a la verdad, somos interpelados por Cristo, y delante de Él ¿se puede seguir siendo agnóstico, ateo, o creer "a mi manera", se puede seguir pensando igual? Yo creo que, frente a la muerte, y frente a la verdad que es Cristo, solo nos queda dejarnos acoger por Él y volver hacia Él que nos espera con los brazos abiertos en la confesión y en la Comunión.
Cuando terminó el funeral de mi tío Arcesio el Domingo pasado, algunos familiares que viven fuera de Lima pasaron por mi casa para visitar a mi mamá antes de volver a sus actividades. La vida continua, y hoy en día ya no se hacen tantos días de duelo como en tiempos de mi abuela. Ya no estamos en tiempos de quedarnos en casa para llorar al difunto durante ocho días, con plañideras incluidas. La vida moderna tiene exigencias y las costumbres van cambiando.
La muerte de mis tíos Julio y Arcesio han sido experiencias de dolor, de solidaridad, de fe. Experiencias muy humanas, en las que Dios se hace presente de un modo muy cercano y en las que hay que abrir los ojos de la fe para ver el "paso del Señor" en estos momentos cruciales de nuestra vida.

jueves, 5 de agosto de 2010

SEMANA IGNACIANA

Pese a que no he escrito últimamente en este blog (no porque no tenga temas, sino porque por diversas circunstancias no me ha sido posible), no he querido dejar de lado el hecho que el pasado Sábado 31 de Julio celebramos en la Iglesia a San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús.
Al igual que todos los que participamos de la espiritualidad ignaciana y hemos trabajado con la Compañía de Jesús, es una oportunidad para dar gracias a Dios por San Ignacio y por la obra de los jesuitas quienes, esparcidos por el mundo entero y a través de diversas tareas, difunden la fe y promueven la justicia en el mundo.
Esta semana he compartido con ellos algunas actividades: les ayudé en la celebración de la Ordenación Sacerdotal de 3 jesuitas que presidió Mons. Pedro Barreto, S.J., Arzobispo de Huancayo, el pasado 31 de Julio en la iglesia de San Pedro; asistí a la primera Misa del P. Alejandro Muñoz en la Parroquia de Santo Toribio (donde me bautizó el P. Pablo Urrunaga, S.J., en 1969); y hoy, casí sin planificarlo, estuve en la inauguración de la Exposición de Pinturas del P. José Francisco Navarro, S.J. en la Galería de Arte "Pancho Fierro", en el Centro de Lima.
Debo confesar que en algún momento les tuve miedo. motivado por algunos prejuicios; pero hoy los siento mis amigos, al punto de confiar en ellos no solo como religiosos, sino como personas; bromear con ellos y tratar a varios de ellos, como dicen los jóvenes, como "patas", de "tú a tú".
Y es que para los jesuitas (y de alguna manera también para los que compartimos su espiritualidad) su casa es el mundo, y nada de lo humano les es ajeno. Y estando en el mundo y cerca de todo lo humano (de lo grandioso del hombre y también de sus fragilidades y miserias), es que pueden hacer presente a Dios, amigo de la Vida, que en su Hijo Jesucristo ama a todo hombre, confía en él y apuesta por él. Y esto no lo digo repitiendo lo que otros dicen, sino que es mi experiencia personal.
Tengo mucho que agradecer a los jesuitas, pero en esta ocasión quiero agradecerles la confianza que han depositado en mi al ayudarles en la Ordenación Sacerdotal del sábado pasado, porque con ello han resucitado el entusiasmo y la dedicación que ponía en la celebración de la liturgia cuando trabajaba con ellos en la Parroquia de Nuestra Señora de los Desamparados y que, desde que dejaron la parroquia en el 2008, había quedado en estado de catalepsia.

Una vez más: ¡Gracias, Compañeros de Jesús! ¡Gracias por tanto bien recibido!

Fotografías:
1º Anagrama de la Compañía de Jesús
2º Interior de la Parroquia de Santo Toribio, donde participé en la Primera misa de Alejandro Muñoz, y donde fui bautizado.
3º Cons Mons. Pedro Barreto, S.J. y los Acólitos de San Pedro, después de la ceremonia de Ordenación Sacerdotal.

Pueden ver un video de la ordenación sacerdotal en http://www.youtube.com/watch?v=EsfoOXTww2k

Sobre la exposición pictórica del P. Navarro pueden ver:
http://vallesandiego.com/invitacion.html

http://www.larepublica.pe/cultural/03/08/2010/jesuita-plantea-una-etica-ecologica-traves-de-las-artes

lunes, 21 de junio de 2010

MI PRIMER CUMPLEAÑOS

La celebración del primer cumpleaños es todo un acontecimiento para la familia, mas aún si se trata del primer hijo o del primer nieto: el nacimiento ha cambiado la vida de los padres y también de toda la familia, y mientras el niño va abriéndose a la vida los padres se abren a la nueva experiencia, a un constante aprendizaje. Por experiencia propia se muy bien que con el primer hijo se hacen todo tipo de experimentos: para que duerma, para que no llore, para usar que tipo de ropa, y ni que se diga de las vacunas y las primeras enfermedades (sin contar que las familiares ya mayores, léase tías y abuelas, recomiendan a las madres a repetir con sus hijos los mismos experimentos que ellas realizaron con cierto éxito). A esto hay que añadirles los experimentos que se hacen cuando comienzan a ir al colegio, a hacer las tareas, y hasta cuando van a la Universidad. De alguna manera (y solo de alguna) cuando viene el segundo y el tercer hijo ya los padres están un poco (y sólo un poco) mas preparados, porque nadie les enseña a ser padres y menos de los hijos que les ha tocado. Bien dice mi amigo Enrique Rodríguez que cuando uno compra un artefacto electrodoméstico éste viene con su manual de instrucciones para que funcionen bien y si sale mal se devuelve; pero en el caso de los hijos eso no funciona de ese modo.
Pues yendo al tema del presente post les contaré que cuando yo cumplí un año el acontecimiento pasó a segundo plano: por aquellos días mis padres se encontraban a la espera del nacimiento de mi hermano Dante y, como suele suceder, hay gastos y preocupaciones. Mi mamá dió a luz el 16 de Junio, tres días antes de mi cumpleaños, no sin antes pasar por un parto con relativa dificultad, ya que, debido a que mi hermano no se acomodaba bien para tener un parto normal, mi madre estaba condenada a una cesárea (tengan presente las dificultades quirúrgicas de hace 40 años, hoy en día el "parto normal" es una cesárea: casi todas mis familiares y amigas han dado a luz de esa forma), sin embargo, ya camino al quirófano mi hermano se acomodó, y no hubo necesidad de operación alguna. Mis padres hicieron lo posible para que a mi madre le den de alta pronto y estar el 19 en casa para acompañarme en mi primer cumpleaños.
No se pensaba en realizar ninguna celebración (no creo que hayan estado con muchos fondos ni con mucho físico para ello). Pero mi primer cumpleaños no podía pasar desapercibido, ya que soy el primer nieto del clan Tantaleán Vidaurre. Así que, para matar dos pájaros de un solo tiro mis abuelos Armando y Mercedes, así como mis tíos paternos se aparecieron en la casa llevándome una torta para saludarme y, con mucha sencillez, celebraron mi primer cumpleaños y acompañaron a mis padres y a Dante en la casa. Allí me tomaron una foto con las manos en la torta, primer registro fotográfico de mi afición por los dulces.
Por diversas razones hubo que esperar hasta 1973 para que tuviera una fiesta de cumpleaños, una de ellas fue que mi abuelita Mercedes, mamá de mi papá (y de seguro la mas entusiasmada en celebrar mi primer cumpleaños) falleció el 12 de Junio de 1971 (una semana antes de mi segundo cumpleaños y días antes del primer cumpleaños de Dante). De hecho mi primera fiesta de cumpleaños con la presencia de varios niños (casi todos los asistentes eran casi de la misma edad que yo), torta, piñata, decorado, etc. fue cuando en 1973 cumplía 4 años. De esa fiesta tengo un vago recuerdo y algunas fotos que no encuentro para compartirlas con ustedes. De lo que si estoy seguro es que, en aquel cuarto cumpleaños, no hubo "hora loca".
En estos años he celebrado mis cumpleaños de varias maneras: con fiesta o con sencillez, con alegría y con pena. Quiero recordar a mi tía Adriana quien, cuando cumplí 8 años me regaló la torta que ella misma hizo y que me había prometido meses antes. No imaginé que, 27 años después, el día de mi cumpleaños, ella nos dejaba después de una penosa enfermedad. Sin embargo, ahora me doy cuenta que en aquellas veces en que la pena me embargaba el día de mi cumpleaños por algún acontecimiento doloroso, no me ha faltado una muestra de cariño y de consuelo, sin duda regalo de Dios, que me han alegrado el cumpleaños en medio de todo, como la de los niños que aparecen en la foto.
Con sencillez he celebrado mis 41 años el sábado y el domingo: el sábado la Misa en San Pedro, la reunión y pichanga con los acólitos de Desamparados y almuerzo con algunos de ellos; el domingo almuerzo y lonche con mi familia, y saludos ambos días. Todo me ha servido para pensar que el cariño de Dios, de la familia y de los amigos, siempre es el mejor regalo de cumpleaños que podemos recibir.
Ante esto, con un corazón emocionado solo me queda decir, una vez más: "¡GRACIAS POR TANTO BIEN RECIBIDO!

martes, 15 de junio de 2010

¡SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, EN VOS CONFÍO!


Corrían los años 60, cuando mi mamá vivía con sus hermanos en una casa de la Av. Bolivia en Breña. Mi tío Modesto, hermano de mi mamá, había acabado sus estudios de odontología y atendía en su casa a algunos pacientes. Un día una señora, ya mayor, le pidió a mi tío que le atienda, pero le dijo que no tenía con que pagarle; él le atendió y no hizo problema por eso. Días después la señora llegó a la casa llevándole un cuadro del Corazón de Jesús y le dijo "Para que Dios le bendiga y nunca le falte trabajo". Tiempo después, el Párroco de María Auxiliadora fue, voluntariamente y sin que nadie se lo pida, a entronizar ese cuadro. Lo curioso es que, en aquel entonces, la entronización del Sagrado Corazón de Jesús en las casas no se concedía con facilidad y las familias debían gestionarlo en sus parroquias. Cuando le preguntaron al Párroco quien le había pedido que vaya a la casa a entronizar la imagen del Corazón de Jesús él respondió que "hacía tiempo que él quería visitar esa casa". Relata réfero ("cuento como me contaron", como dice mi amigo Enrique Rodríguez).
Cuando mi tío Modesto se casó dejó a mi mamá (junto con otra curiosidad de la que hablaré en otro post) el cuadro del Corazón de Jesús, el mismo que ha presidido mi casa tanto en Chacra Ríos, como ahora en Surco.
Ante esa imagen me tomaron una foto en brazos mi madrina cuando tenía dos meses de nacido (lamentablemente no la encuentro para compartirla con ustedes) y mirando al Corazón de Cristo mi mamá me hablaba de Dios, diciéndole como muchos "Papá lindo".
Recién en 1980, asistiendo a la Misa dominical en la Parroquia de San Pío X de Mirones, conocí lo que significaba el Corazón de Jesús: el amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, un Corazón herido por el pecado y que ama ardientemente al ser humano. Poco a poco fui conociendo la historia de esta devoción, de como se apareció a santa Margarita María en el siglo XVII, las Doce Promesas que hizo a sus devotos, la Comunión de los Primeros Viernes (el Corazón de Jesús ha prometido a todos los que comulguen durante nueve primeros viernes de mes seguidos que no morirán sin estar preparados), el impulso de San Claudio La Colombiere y del Beato Bernardo Francisco de Hoyos, el Apostolado de la Oración...
El haber nacido en el mes de Junio (mes del Corazón de Jesús) ha hecho que me sienta muy vinculado a esta devoción, por lo que la he compartido con otros, en especial con los niños del Colegio "Acisclo Villarán Ángulo" quienes asistían conmigo a Misa los primeros Viernes de mes. Y hablando de esta promesa, uno de los hechos que más me ha impactado fue por el año 2000: como Ministro Extraordinario de la Comunión tenía que llevar la Comunión a los enfermos el primer Viernes de Junio, fui a una de las casas que me habían designado (donde ya había ido en otras ocasiones) y encontré a la anciana que tenía que visitar decaída de salud. Pensé que sería una cosa pasajera, le di la Comunión en su cama (otras veces lo hacía en la sala de la casa) y mientras oraba en silencio me percaté de que tenía la medalla del Apostolado de la Oración (Asociación de fieles que difunde la devoción al Corazón de Jesús). No me imaginé que yo le daba la última Comunión. Cuando supe que falleció al día siguiente me acordé de la promesa del Corazón de Jesús y solo pude decir: "Es verdad, Jesús cumplió su promesa".
El año pasado la Solemnidad del Corazón de Jesús cayó en el mismo día que yo cumplía 40 años y, al rezar el Oficio de Lectura de esa Solemnidad, me encontré con el texto de San Pablo a los Romanos 8, 28-39: "a los que aman a Dios todo les sirve para el bien", y de verdad que me impactó muchísimo porque hacia poco que había pasado por un período de turbulencia espiritual, por lo que escribí en este blog el post "¿Quién nos separará del amor de Dios?" que pueden leer en http://manolotg.blogspot.com/2009/07/quien-nos-separara-del-amor-de-dios.html
El pasado Domingo 13 acompañé a los sacerdotes y acólitos de la iglesia de San Pedro en la procesión del Corazón de Jesús que recorre las calles del centro de Lima. Iba, como de costumbre, con mi rollo de peticiones. Sin embargo, durante la procesión y en la Misa que acolitamos en la iglesia de San Pedro el sentimiento que brotaba de mi corazón fue: "Gracias Corazón de Jesús". Y era agradecerle por tanto bien recibido, por tantas muestras de cariño del Corazón de Cristo a través de tantos acontecimientos y personas que pasan por mi vida. No me equivoco ni exagero al decir que, el estar en la procesión y en la Misa de ese día junto a los acólitos de san Pedro y a los sacerdotes de la Compañía de Jesús (a quienes me une una amistad de muchos años) ha sido mi primer regalo de cumpleaños de este año.
Les invito a poner el corazón en el de Cristo, que es confiar en que Dios nos ama profundamente y sin condiciones, que pase lo que pasé, Dios nunca deja de amarnos y, si permite que tengamos dificultades, es porque de todas ellas sacaremos algún bien; que nadie nos separará de su amor, ni siquiera nuestro mismo pecado; y que la única forma de agradecer tanto cariño de parte de Dios es darle el corazón.

¡Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío!

P.D.: No quiero terminar este post sin contarles una anécdota: Soy amigo de algunos acólitos de San Pedro y a ellos, como muchos viven lejos, les dan una propina para su pasaje. Pues bien, acabada la Misa el Domingo, saliendo del templo, uno de los acólitos mas pequeños me dijo "Manuel, mi pasaje"; yo le dije "Pídele a tu formador, yo no soy tu formador"; a lo que él me respondió: "No eres mi formador, pero eres mi amigo".

Vean el video de la entrada de la procesión en http://www.youtube.com/watch?v=F7fmSi8HUVk&feature=player_embedded