
Era el primer semestre de 1993 y me matriculé en otro curso electivo de Temas de Derecho Constitucional que dictaba la Dra. A.V.L. (no pongo el nombre considerando lo que voy a contar); el tema del curso era el Poder Ejecutivo (interesante dada la coyuntura política del Perú): la profesora hacía un análisis de la Constitución de 1979 en lo referente al tema, recurría al derecho comparado, (recuerdo que citaba Constituciones de países tan poco mencionados como Sierra Leona y no recuerdo que otro mas). Eso si estaba muy bien informada, y justo por aquellos días habían destituido a Carlos Andrés Pérez como Presidente de Venezuela, con lo cual los temas de curso "no eran tan etéreos" (como decía ella); es mas comentó que ella "profetizo" en la Maestría de Derecho Constitucional que "algo iba a pasar" en el orden político del Perú, por lo cual sus compañeros decían que tenía "boca de bruja".
Sin embargo, pese a estar bien preparada, desde la primera clase nos dimos cuenta que la Dra. AVL decía las cosas "de paporreta"; pero a la vez notamos que tenía dos muletillas que usaba con muchísima frecuencia, estas eran: "¿Correcto, señores?" y "Es importante que lo tengan en cuenta".

La travesura no terminó allí: en las clases siguientes siguió la misma operación mientras tomaba apuntes del curso. En una oportunidad le llegue a contar que dijo ambas muletillas un aproximado de ¡140 veces! (no les exagero) .
Por supuesto que varios de mis compañeros del curso se enteraron de mi afición por esta forma de contabilidad, y no faltó quien publicó las estadísticas (un poco mas exageradas, claro está) en la pizarra del salón. Por supuesto que cuando la profesora entró, las vio, pero no dijo nada. La travesura siguió hasta que una de mis compañeras me advirtió "Manuel, ten cuidado de no rajar mucho, la chica que se sienta delante tuyo, es la hermana de la profesora". Con estas palabras, no me quedó mas remedio que volver a ser el "niño bueno" de siempre (al menos en lo que quedaba del semestre).
Debo confesarles que no sabía como terminar este artículo; hasta que leyéndoselo a mi mamá hace unos minutos, ella me contó que, en una ocasión se puso a sacar la cuenta de cuantas veces un expositor dijo la palabra "básicamente" en una conferencia, llegándole a contar ¡74 veces!
Este tipo de travesuras ¿Me vendrán de familia, o por herencia?
Quien sabe...
Debo confesarles que no sabía como terminar este artículo; hasta que leyéndoselo a mi mamá hace unos minutos, ella me contó que, en una ocasión se puso a sacar la cuenta de cuantas veces un expositor dijo la palabra "básicamente" en una conferencia, llegándole a contar ¡74 veces!
Este tipo de travesuras ¿Me vendrán de familia, o por herencia?
Quien sabe...