jueves, 24 de diciembre de 2009

¿DONDE ESTA JESUS?

"¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido?"
Mateo 2 , 2
Esta mañana me levanté
y comencé a ver los programas de televisión
entrevistaban a los famosos y hablaban de la Navidad:
hablaban de juguetes, comidas y mas cosas.
Y me preguntaba:
¿Dónde está Jesús?

Salí a la calle y vi los periódicos
hablaban de política, de economía, de dolor y de deportes,
y nos decían "Es Navidad"
Y me preguntaba:
¿Dónde está Jesús?

Salí a caminar con mis amigos,
por las calles de cielo nublado limeño
nos vendían adornos, pirotecnia y regalos,
me hablaban del "espíritu navideño".
Y me preguntaba:
¿Dónde está Jesús?

Salí a cumplir unos encargos:
en el centro comercial
colas en los bancos para sacar dinero,
la gente caminaba y compraba comidas y regalos,
todos apurados, nerviosos.
Y me preguntaba:
¿Dónde está Jesús?

Esta Nochebuena quiero ver a Jesús.
El está escondido en el corazón de la gente que sufre,
en medio del bullicio del comercio,
de las canciones que cantan la Navidad, pero sin hablar de Él;
en el silencio de la oración en las iglesias y en las casas,
en la ilusión de los niños que le sonríen esta noche.

Quiero ir a verle,
pero no quiero ir solo,
quiero ir acompañado
de la gente que llevo en el corazón,
y de tantos otros
que buscan refugio para sus almas en esta noche.

Esta noche
quiero ir a la casa de Jesús
y quedarme con El.
"Vamos, pues, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos dió a conocer"
Lucas 2, 15

sábado, 19 de diciembre de 2009

"ANSI NUEVAMENTE ENCARNADO"

Les propongo una meditación adaptada de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola (Nº 101-109), que nos puede ayudar, en estos días previos a la Navidad, a preparar nuestro corazón para celebrar el Misterio del Nacimiento de Jesús.

Texto para la Meditación: Lucas 1, 26-38

1. Considerar como las tres personas de la Santísima Trinidad miraban al mundo lleno de hombres y mujeres, de todas las culturas (griegos, romanos, egipcios, el Imperio Chino, las tribus de Africa y Oceanía, las culturas que florecían en América); con sus diversas formas de vivir, sus trajes y costumbres; unos naciendo, otros muriendo, unos en paz otros en guerra, unos sanos y otros enfermos.

2. Considerar como la Trinidad, llegada la plenitud de los tiempos, determinan hacer la redención de la humanidad y envían al Angel Gabriel a Nazareth, para anunciarle a María que será la Madre del Redentor.

3. Imaginar la casa en Nazareth e imaginar el diálogo de María con el Ángel. ¿Qué le dice el Ángel? ¿Cómo reacciona María? ¿Qué hablan?

4. Reflexionar en la respuesta de María “Yo soy la esclava del Señor, que se haga en mí según tu palabra”, y como en ese momento Dios Hijo se encarna en las entrañas de María, el Dios eterno entra en nuestra historia. Meditar también como Dios comparte la experiencia de tener una madre que le dará la vida humana, que lo alimentará, que le dará el cariño y el amor que las mamás saben dar. Dios se hace hombre, humano y comparte nuestra condición humana.

5. Tener un diálogo con María, dejando hablar al corazón y pedirle que en estos días previos a la Navidad nos prepare el corazón para acoger a su Hijo que quiere nacer en nosotros. Tener también un diálogo con Jesús, que quiere hacerse presente en nuestro mundo actual, y que se encarna nuevamente entre nosotros; y pedirle que nos prepare para acogerle en Navidad, y hacer que nazca en el corazón de nuestros hermanos.

Les invito a meditar este Evangelio, sin prisas, dejemos que Dios nos hable al corazón. Y que, como María, llevemos la Buena Noticia de que Dios está en medio de nosotros.

jueves, 10 de diciembre de 2009

PREPARAD EL CAMINO AL SEÑOR


Evangelio según San Lucas.
En el año quince del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato procurador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea; Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de Traconítida, y Lisanias tetrarca de Abilene; en el pontificado de Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y se fue por toda la región del Jordán proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: Voz que clama en el desierto: "Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas; todo barranco será rellenado, todo monte y colina será rebajado, lo tortuoso se hará recto y las asperezas serán caminos llanos. Y todos verán la salvación de Dios".
La gente preguntaba a Juan: "¿Entonces qué hacemos?" El contestó: "El que tenga dos túnicas, que se las reparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo." Vinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron: "¿Maestro, qué hacemos nosotros?" El les contestó: "No exijáis mas de lo establecido." Unos militares le preguntaron: "¿Qué hacemos nosotros?" El les contestó: "No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nadie, sino contentaos con la paga."
El tráfico de la ciudad de Lima es un caos: varias de nuestras calles están llenas de huecos (miren sino la Av. Nicolás Ayllón en su cruce con la Av. Méjico); obras en la vía expresa de Paseo de La República, en la Av. Alfonso Ugarte y en otros lugares mas. Si salimos fuera de Lima varios caminos son trochas sin asfaltar que llevan años esperando que el gobierno de turno las aregle (se me viene a la mente el camino que hay entre el Arco de Jicamarca a la Casa de Ejercicios de los Padres Jesuitas en Huachipa). Cuando nos encontramos con esta situación es dificil dirigirnos a nuestro destino en el tiempo adecuado, el tráfico se torna insoportable, pueden suceder accidentes, nuestros vehículos y calzados se deterioran.
Cuando comentaba esto a los Acólitos de Desamparados la semana pasada uno me dijo: "Y eso ¿qué tiene que ver con el Evangelio?". A lo que otro dijo: "Ah, ya entendí..." ¿Lo entendió usted, mi amable lector?
San Lucas nos presenta a Juan el Bautista predicando en un momento histórico concreto: "El año quience del reinado de Tiberio..." Ha llegado la hora y el momento esperado, para salir a gritar en el desierto: "Preparad el camino al Señor..." En el desierto de nuestra vida, allí donde parece que nadie escucha, donde todo es estéril y sin vida Dios envia a su Mensajero para decirnos que el Señor está cerca, que hay que prepararle un camino para que el llegue. Hay que limpiar el corazón, abrirle los brazos y el corazón al Salavador que viene a nuestro encuentro en medio de nuestro mundo y nuestra sociedad actual y concreta. El Señor no viene en la atemporalidad de un cuento o de una fábula, sino en un momento histórico concreto, en nuestra vida concreta aquí y ahora; y es ahora cuando hay que hacerle un camino para que venga a nosotros.
"Preparad el camino al Señor". Muchos dirán: "Qué bonitas palabras, pero y eso ¿qué significa en concreto?"
El pueblo de Israel se hacía la misma pregunta y le dijeron a Juan el Bautista "¿Qué tenemos que hacer?". Las respuestas iban a lo concreto de la vida de cada persona: a los que tienen bienes, compartir; a los que cobran impuestos, que no cobren mas de lo debido; a los militares, que no abusen de su poder... Y podríamos añadir: a los estudiantes, que estudien a conciencia; a los esposos, que sean fieles; a los que trabajan, que sean cumplidos con su trabajo... No les pide sino que cada quien haga bien lo que Dios le ha encomendado en su realidad personal, porque el camino del Señor pasa por nuestras familias, nuestro trabajo, nuestros amigos, por nuestra vida.
Y a ti, ¿qué te pide el Señor? ¿cuáles son los obstáculos, las piedras y los baches que no le permiten llegar al Señor a tu corazón y a tu vida?
Se viene la Navidad. Seguro ya pensaste en la cena, los regalos para tus familiares y amigos, y eso está bien. Pero... ¿Qué le vas aregalar al "dueño del santo", que le vas a regalar a Jesús en su cumpleaños? No basta con chocolatadas o regalos para los niños pobres, eso está bien y de hecho al hacerlo lo haces con el mismo Jesús presente en el pobre. Pero ¿te contentas con eso? ¿No crees que hace falta el regalo de tu corazón para Jesús en persona? ¿No hará falta el regalo de una buena confesión ante el sacerdote, con humildad y diciendo la verdad?
Hoy, en el año 2009, en este momento concreto, Juan el Bautista nos hace la misma invitación que hizo en tiempos de Tiberio: "Preparen el camino del Señor".
"¿Qué tenemos que hacer?". Tú tienes la respuesta.

martes, 1 de diciembre de 2009

ELECCIONES CAL


Les confieso que no pensaba escribir en este blog sino hasta días cercanos a la Navidad para compartir con ustedes una meditación sobre el Adviento. Y lo que les escribo en esta ocasión varía un poco el estilo de las entradas anteriores.
El pasado sábado 28 me dirigí a cumplir con mi penitencia anual de Abogado, es decir con ir a votar por la nueva Junta Directiva del Colegio de Abogados de Lima (CAL), que es el Colegio Profesional mas importante del Perú (con perdón de los otros).
Para poder ejercer la carrera de Abogado hay que incorporarse al CAL (¿qué no basta con el Título Profesional?), después de seguir un curso de Práctica Forense y participar en una Ceremonia en la que el Decano nos entrega una Medalla con cinta celeste, además de otras cosas. Como dato anecdótico les contaré que el día que me colegié el Dr. Paz de la Barra (quien era el Decano) nos dijo que el CAL nos daría un seguro de salud. Pues bien, cuando un mes después necesitaba un seguro de salud para que me operen de apendicitis vi que efectivamente, tenía un seguro, PERO DE SEPELIO (como ustedes comprenderán, no estaba en mi agenda morirme en esas fechas).
Se supone que los Abogados debemos ser los defensores de la legalidad y la democracia, el ejemplo del respeto a los derechos de las personas. Lamento tener que desilusionarlos, pero las elecciones del CAL son una muestra de lo contrario.
Recuerdo que, hasta hace unos años las elecciones se realizaban en el mismo local del CAL en la Av. Santa Cruz en Miraflores. Pero, por la estrechez del lugar (somos alrededor de 30,000 abogados en Lima) y también por la piconería de algunos candidatos (quienes también tienen sus “barras bravas” que ocasionan uno que otro disturbio), hubo que realizar la votación en otro lugar, primero en el Colegio Alfonso Ugarte y este año en el Teresa González de Faning. La ONPE y Transparencia están dirigiendo y supervisando, respectivamente, nuestro proceso electoral (¡Qué bárbaro!, los defensores de la legalidad tiene que ser supervisados para que no hayan irregularidades).
La campaña se realiza colocando pancartas repartiendo volantes (incluso en la puerta del local de votación). También se envían correos electrónicos pidiendo votos. Esto no tendría nada de malo, pero recuerdo muy bien que, cuando actualicé mis datos en el CAL, pedí expresamente (y porque ellos mismos me daban esa opción) que no se divulguen mis datos ni mi correo electrónico a nadie. Y entonces ¿Cómo es que los candidatos al Decanato y a la Junta de Vigilancia tienen mi correo? Obvio, porque el mismo CAL se los dio. Los defensores de los derechos humanos no respetaron mi derecho a la privacidad de mis datos.
Ya el mismo día de las elecciones uno encuentra una feria en la puerta del local de votación: a varias cuadras a la redonda se ven pancartas, globos aerostáticos, muñecos y demás cosas para llamar la atención. Se reparten volantes, lapiceros con propaganda (procuro recibir algunos para mi reunión de acólitos). Y los candidatos nos hacen un pasillo a la hora de hacer cola para saludarnos dándonos la mano, un abrazo o un beso, según sea el caso (me pregunto si nos saludarán con la misma atención cada vez que los encontremos en los pasillos del Poder Judicial; todo sea por un voto).
Y ya dentro del local a buscar la mesa según el número de colegiatura. Si llegamos temprano (la votación dizque comienza a las 8 a.m.), rogamos a todos los santos que la mesa esté instalada para irnos rápido o nos escapamos para que no nos cojan para completar la mesa (¡que responsables somos!). Se supone que dentro no se hace propaganda, pero no falta por allí un abogado (de esos que juraron respetar la ley) pidiendo votos en plena cola. Claro si uno les dice que eso está prohibido, nos responden diciendo “Bueno, cada quien tiene su criterio”.
Les confieso que, si voy a votar al CAL es con la esperanza de ver y saludar a mis amigos de la Universidad, y además, para que no me pongan multa, que, aunque no es gran cosa, igual es multa.
Si alguien me pregunta para que sirve pertenecer al CAL, yo le respondería que para poder ejercer la carrera, para tener un sepelio asegurado y para usar el Centro de Esparcimiento que tenemos en la Carretera Central, que sacando la cuenta, me sale mas caro que si pagase mi entrada en un club de los que hay cerca de allí.

martes, 24 de noviembre de 2009

CLASE DEL RECUERDO


En el mes de Noviembre se celebra el aniversario del Colegio donde estudié, que hoy se llama "Institución Educativa Mixta Hipólito Unanue". Como dije en una entrada de este blog hace un año, muchas cosas han cambiado desde que terminé la secundaria en 1986, y una vez más el aniversario de mi Colegio estuvo bastante deslucido, sin escoltas invitadas, ni toda la algarabía que hubo cuando estudié alli. Algún exalumno dijo que antes el aniversario del Colegio era "apoteósico".
Normalmente suelo ir alrededor de las 12 o 12.30 p.m. (antes no, porque hay que atender las obligaciones profesionales y por lo mismo varios exalumnos llegan a partir de esa hora, además ¿quien quiere oir los discursos tediosos que, en otro tiempo, yo también los daba?). Cuando llegué vi saliendo a varios alumnos del Colegio, vestidos con buzo granate, por lo que pensé que me había equivocado de fecha y se trataba de un día ordinario de clases, sin embargo acababa de concluir la Ceremonia en el patio y los invitados (autoridades, profesores y exalumnos) se dirigieron a la Biblioteca del Colegio para el brindis de honor y los discursos (que esta vez no se dieron en el patio). Mientras me dirigía a la Biblioteca me encontré con Alex Curay (a) "El Gato" (con quien estudie Primaria y Secundria) y me dijo que no había nadie de la promoción y que toda la celebración había terminado. Me dirigí a la Biblioteca donde escuché el discurso del Director del Colegio, un señor ya mayor, que dio un discurso acerca de la realidad educativa del colegio y del país (hay que reconocer que no tenía la mística y el liderazgo que tenía Don Nicanor Castañeda Guerrero, quien fue Director del Colegio cuando estaba en secundaria). Oimos también el discurso de una alumna de la Promocion 2009, quien vestida con el buzo del colegio agradecía a sus compañeras de promoción por haber estudiando juntas (ya se imaginarán lo chocante que era para los exalumnos oir esto en un colegio que antes fue de varones y donde los alumnos dábamos nuestros discursos perfectamente uniformados). Al final de los discursos y del vino de honor, la profesora Teresa Morán (Quien me enseñó geografía en 2º, e Historia del Perú en 5º año de secundaria) hizo la arenga de nuestro colegio "Siempre la H, siempre la U, nadie le gana al HU".
Al concluir todo esto una antigua profesora de matemáticas, Rosa María Alva, iba a dar una clase del recuerdo a los alumnos del 5º "E", promoción 1984, que habían acudido para celebrar sus Bodas de Plata, y nos invitó a los exalumnos de otras promociones. Dijo que su clase iba a consistir en temas de espiritualidad, metafísica, filosofía, "porque enseñando matemáticas había aprendido mucho mas cosas". Esto me hizo ponerme en guardia, porque comencé a sospechar que su clase tendría un fuerte sabor de "New age" o cosas por el estilo, asi que asistí mas por quedar bien, que por otra cosa.
Lo primero que hizo, después de que la profesora Elsa Urrego pasara lista al 5º "E" y de pedir los nombres a los aistentes de otras promociones, fue invitarnos a cerrar los ojos y a retroceder en el tiempo situándonos en nuestra epoca de estudiantes. Fue entonces cuando con la "vista imaginativa" me situé en su primera clase de matemática en 4º año de secundaria (fui también su alumno en 3º, pero, después de 3 bimestres exitosos en su curso de matemáticas, en el 4 bimestre y en la evaluación final tuve un desempeño desastroso; ¿la razón? pues exigía más y ponía examenes más complejos a los alumnos que rendían más, y como yo tenía buenas notas en su curso, comencé a patalear). Recuerdo que en esa primera clase en Abril de 1985 pensaba: "otra vez Rosa María Alva, que no me pase lo mismo del año pasado, ya comienzan a fastidiarme la paciencia.." Pero también se me vinieron a la mente y al corazón todos los deseos e ilusiones que tenía en esa época en la que, a pesar de los "pataleos" en matemática, la vida aún no me había golpeado como lo hizo después, golpes de los cuales pude salir adelante.
Les dije que sospechaba que aquella clase tendría un fuerte sabor a "New age". El prejuicio me jugaba una mala pasada: me equivoqué. Aquella clase era un recapitular toda la formación humana que mis Maestros del HU me dieron en el colegio; pero no solo eso, era recapitular también todo lo que Dios me había hablado en el corazón a través de la espiritualidad ignaciana y que tantas veces meditaba en el "Principio y Fundamento" de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, cuando revisaba mi vida. Un texto de San Pablo a los Romanos revoloteaba en mi cabeza "A los que aman a Dios todo les sirve para el bien... ¿Quién nos separará del amor de Dios", (texto al cual me referí en una entrada de este blog en Julio de este año). Rosa María Alva nos decía "No sean mediocres", "No tengan miedo de equivocarse", "Si fracasan se les abrirán otras puertas" y tantas cosas que había escuchado a ella, a mis Maestros de Colegio y a mis Directores Espirituales. Ella nos hablaba con el alma, con la convicción de quien sabe lo que dice y lo vive. No era un discurso aprendido, sino un enseñar lo que se sabe y lo que se vive (y eso se nota).
Aquella clase hizo que revivan las ilusiones de cuando era un chiquillo de 4º de secundaria, y a volvérmelas a tomar en serio. No es tarde, a pesar de que hoy tenga 40 años. "Si se puede" nos dijo Rosa María Alva. Por eso, cuando acabó la clase, le agradecí por lo que escuché, y le dije que aquello fue refrescar todo lo que aprendí como persona, lo que bebí en la espiritualidad ignaciana en estos años y aplicarlo a mi vida.
Tengo que reconocer que he olvidado muchas de las cosas que me enseñaron en el Colegio, sobtetodo de matemáticas (apenas si recuerdo como se resuelven las ecuaciones simultáneas de primer grado con dos incógnitas, y de las ecuaciones de segundo grado, mejor ni me las mencionen que por esa causa fue mi desastre en 3º año). Pero de lo que me enseñaron para ser mejor persona y mejor cristiano, de eso no me olvido, y aunque a veces parece que las dejo de lado, Dios siempre se ha encargado de que las recuerde hablándome al corazón, aun en los momentos menos "espirituales". Después de todo, Dios habla como quiere y cuando quiere: en la oración, en la Iglesia, en la Biblia, en los sacarmentos, en los sacerdotes, en los amigos, en las circunstancias de la vida, y hasta en una clase de matemáticas. Y cuando habla, hace arder el corazón como a los discípulos de Emaús.
Con cariño a mis maestros del Hipólito Unanue que, con su palabra y su ejemplo, me formaron como persona.

jueves, 5 de noviembre de 2009

RECUERDOS DE NOVIEMBRE: DIA DEL ACOLITO


La Celebración del “Día del Acólito” era un acontecimiento de mucha importancia en la Parroquia de Nuestra Señora de los Desamparados y San José en Breña. El patrono de los Acólitos de Desamparados (y de muchos otros lugares) era San Tarcisio, un niño mártir que murió por defender la Eucaristía durante la persecución romana (Puede leer sobre él en http://www.monaguillos.org/santarcisio.htm). Antiguamente se le celebraba el 15 de Agosto, pero como este día se celebra la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María, la fiesta de San Tarcisio quedó oscurecida.
Al comienzo no había fecha fija para celebrar el "Día del Acólito" en Desamparados: por algunas fotos parece ser que, en las décadas de 1950 y 1960, se celebraba el 28 de Diciembre, día de los Santos Inocentes (en algunos lugares se hace así); después de varios años sin fecha fija se celebraba en un domingo cercano al 15 de Agosto (en recuerdo de la antigua Fiesta de San Tarcisio), pero la liturgia de la Solemnidad de la Asunción de la Virgen no se prestaba mucho para la admisión de Acólitos.
Revisando el Bendicional, en donde figura el Rito de la Bendición y Admisión de Acólitos, notamos que dos de las lecturas propuestas para la Misa (1 Juan 3, 1-3 y Mateo 5, 1-12a) eran las mismas de la Solemnidad de Todos los Santos; asi que teniendo en cuenta este detalle, y sobretodo el tema de la vocación a la Santidad a la que estamos llamados todos los cristianos, decidimos celebrar el "Día del Acólito" el 1 de Noviembre.
Esta celebración tenía varios aspectos: por un lado era el día indicado para entregar las albas (túnicas blancas) a los nuevos acólitos, que se habían formado durante varios meses, y agradecer a los acólitos mas cumplidos del año, entregándoles un presente. En ese entonces un niño ingresaba al Grupo de Acólitos después de hacer la Primera Comunión (ya durante la catequesis pre-sacramental se iba invitando a los niños que venían a Misa); una vez que ingresaban durante un mes estaban en condición de "aspirantes" (los llamabamos tambien “novicios” por analogía con los que se inician en la vida religiosa); después de un mes de formación inicial y de dar un examen oral para ver que tanto habían aprendido, pasaban a ser "Pre-acólitos" y celebraban su “Primera Misa”, ayudados por un acólito antiguo. Cabe decir que éste era un acontecimiento muy especial para el pre-acolito: subir al altar, nervioso y lleno de ilusión, revestirse con un alba crema, ayudar en la Misa. Era tradicional que al final de la "Primera Misa" se le tome una foto en las gradas del altar, y también era normal oir al novato decir: “me equivoqué en esto”, “estaba nervioso”. Pero tambien era facil ver la ilusión y el cariño que le ponían. Para que sea admitido como "Acólito Titulado" tenía que pasar al menos tres meses de Pre-acolito en el que practicaba en diversas celebraciones litúrigcas, participaba en reuniones de formación y recreación con los demás acólitos, y era acompañado espiritualmente para ayudarle a crecer en su amistad con Jesucristo. El otro aspecto de ésta celebración era el agradecer al "Señor Jesús que nos ha llamado a su Santo Servicio" (Cf. Oración del Acólito que enseñó el P. Pedro Gassó y cuyo texto pueden ver en http://www.acolitosdedesamparados.blogspot.com/)
La celebración del "Día del Acólito" no se improvisaba: un mes antes, nos reuníamos con los padres de familia de todos los acólitos para preparar la celebración: se designaba quienes iban a ayudar con los diversos servicios en la Misa y en el agasajo, se tenía una Jornada Espiritual (un día intenso de oración y reflexión) con todos los acólitos el 8 de Octubre u otro día apropiado, la misma que terminaba con una Misa para recordar a San Tarcisio. La tarde del 31 de Octubre nos reuníamos para rezar vísperas en el templo y hacer una oración por los ex-acólitos. A esto hay que añadir los ensayos de la ceremonia, la preparación de los lectores, el ensayo del coro (mi papá preparaba un coro polifónico para la ocasión), las coordinaciones del caso, etc. Trabajo no faltaba.
Y por fin el 1 de Noviembre, generalmente por la noche, teníamos la celebración del "Día del Acólito": celebrabamos con mucha solemnidad la Misa y la Admisión de los nuevos acólitos, (quienes para esta ocasión nombraban un padrino que los revista con su alba blanca durante la ceremonia), en ella participaban todos los Acólitos (antiguos y nuevos), acompañados por sus padres. La Misa solía concluir con el canto de la “Salve Regina” en latín. Terminada la ceremonia, teníamos un "compartir" en el salón parroquial, y allí premiábamos a los acólitos mas cumplidos y también a los más antiguos. Toda esta celebración ya había formado una tradición en Desamparados y era esperada con entusiasmo por los acólitos, por sus padres y por la comunidad parroquial.
Por diversas circunstancias dejé de trabajar con el Grupo de Acólitos desde Mayo del 2008 hasta Marzo del 2009. Durante este tiempo se hicieron cambios: se mejoró el desempeño ceremonial de los acólitos, aumentó el número de integrantes, se dividió al grupo en Acólitos Mayores y Acólitos Menores; pero también se dejó de rezar la “Oración del Acólito” (que fue el símbolo de la espiritualidad del Acólito), San Tarcisio dejó de ser el patrono de los Acólitos y se puso a Santo Toribio de Mogrovejo, (alguien habló de poner a San José María Escrivá de Balaguer), y dejó de celebrarse el 1 de Noviembre como "Día del Acólito", pasandose al domingo mas cercano al 27 de Abril, Fiesta de Santo Toribio.
Quiso el Señor que vuelva a trabajar con los Acólitos de Desamparados junto con dos Seminaristas. El 3 de Mayo tuvimos la celebración del "Día del Acolito" en la que se entregó las túnicas a todos los acólitos (incluso a los que las habían recibido anteriormente). Y el pasado 1 de Noviembre tuvimos la Admisión de Acólitos y entrega de túnicas a 3 nuevos Acólitos. Fue una experiencia para re-conectarse con la tradición parroquial aunque ya no tuvo el mismo brillo de antaño, como me lo dijeron varios acólitos antiguos, que habían vivido la experiencia de celebrar su día el 1 de Noviembre, día en que llenos de emoción eran admitidos para servir en el altar, y le daban gracias a Dios por tan grande regalo.
Al escribir estas líneas, hoy 5 de Noviembre, día de Todos los Santos y Beatos de la Compañía de Jesús, lo hago como un recuerdo y saludo a los sacerdotes de la Compañía de Jesús que me confiaron este servicio, y sobretodo a todos los acólitos que formé en Desamparados, a quienes les hablé de Jesús y les enseñé en algo a celebrar la liturgia. A quienes les puse el corazón para prepararlos para acolitar y para compartir con ellos las diversas experiencias que tuvimos: celebraciones, reuniones, jornadas, oración, campamentos… A quienes me han soportado con mis exigencias y debilidades.
A todos ustedes, Acólitos y exacólitos de Desamparados les dedico estas líneas, como una muestra de agradecimiento por tanto bien recibido de ustedes y de sus familiares, por haberme dado su amistad y su compañía incluso durante mi ausencia del grupo de Acólitos; con la misma nostalgia que ustedes sintieron el 1 de Noviembre, de cuando los recibimos como Acólitos, con mas solemnidad, con mas sencillez, pero con un corazón puesto en Dios.
Y espero que lo que sembramos en ustedes produzca fruto. Quizás no lo vea, pero se que el Señor hará que germine lo sembrado en ustedes.
¡Feliz Día del Acólito!

jueves, 29 de octubre de 2009

GENESIS


Este texto lo escribí en mis primeros Ejercicios Espirituales el Sábado 29 de octubre de 1994, en la Casa de Ejercicios de los Jesuitas en Villa Kotska, Huachipa. Lo he ido puliendo en diversas ocasiones y hoy, después de 15 años de haberlo escrito, lo comparto con ustedes.
Ojalá les ayude a reflexionar en el amor que Dios nos tuvo al llamarnos a la vida.
En el principio Dios pensó en ti
Y Dios te creo a su imagen y semejanza
Con muchas cosas buenas
Y cosas por trabajar y fortalecer.

Y te dijo:
“Crece y camina,
La creación no ha terminado, la hacemos juntos,
Llena la tierra, sométela, es tuya,
Ponte a caminar, no te asustes,

Yo te amo gratis,
Desde siempre y por siempre,
Tú eres mi hijo
Y siempre estoy contigo”.

“Y vio el Señor que las cosas eran buenas, aleluya, aleluya…”
(Liturgia de las Horas)

miércoles, 28 de octubre de 2009

A TI VENIMOS EN PROCESION


Hoy acompañé al Señor de los Milagros y, como ya lo dije en anteriores entradas, me he quedado impresionado por el ambiente de fe y de fiesta que se vive en esta ocasión: de fe, porque la gente busca a Dios, se da un tiempo antes o después del estudio o del trabajo, a la hora del refrigerio o a la hora en que se encuentran más disponibles para acompañara a Jesús Crucificado, en medio del calor o de la incomodidad que puede haber cuando la gente aprieta al paso del Señor; ambiente de fiesta porque junto a las marchas procesionales y a las voces de las cantoras del Señor de los Milagros, la música criolla que se escucha en los homenajes contribuyen a elevar el espíritu y a sentir que Jesús comparte la alegría de su pueblo.
Comparto con ustedes este video grabado con una pequeña cámara digital durante la procesión del Señor de los Milagros del 28 de Octubre del 2009. Junto con la fe de nuestra gente se escucha un val criollo cantado por Ronny Zuzunaga desde el estado armado en hipermercados "Metro".
video

Y les propongo tambien este vals de Mario Cavganaro "Lima de Octubre"

"Canción Criolla para nuestro Cristo Moreno... vamos a Nazarenas primito... ¡oiga!"

Octubre mes morado, en que se engalana Lima
la gracia evocadora que brota en cada esquina,
balcones con macetas de flores,
que rivalizan con los primores
de las lindas mujeres de esta tierra divina.

Corridas de magnolias, gran festival taurino
no existe buen torero que a mi ciudad no vino,
ahí viene la procesión y banderas,
que después en el solar, marineras,
Octubre mes morado color de la tradición.

Vente mi guapa limeña, ven,
vamos a pasear, Lima es un edén,
vente conmigo, mi corazón,
a cantar un vals y a comer turrón
recorreremos las viejas calles limeñas,
desde Nazarenas con la procesión;
acompañaremos al Señor, Cristo Moreno,
Señor de los Milagros y Patrón de la Ciudad.(bis)

"A ver esos turrones de doña pepa... avancen hermanos con la procesión, y cuidado con los bolsillos, porque han venido mucho choro".
video

Video tomado de http://www.youtube.com/watch?v=aXPcmjiUJ5g

Después de haber asistido a la procesión del Señor de los Milagros y contemplar la fe y la fiesta de la Iglesia Católica (si, de esta Iglesia Católica que muchos quieren ver agonizante y desconectada de sus fieles), solo me queda dar gracias a Dios que en Jesucristo Crucificado y resucitado sigue avivando y uniendo a los hijos de su Iglesia. Y aunque es verdad que muchos asisten a la procesión por costumbre y nos falta compromiso y coherencia con nuestra fe, tengo la total confianza de que la semilla sembrada por Jesucristo y por los Pastores de la Iglesia darán fruto en algún momento, a pesar de las dificulatdes que atraviesa la Iglesia.

Jesús Crucificado y Resucitado camina victorioso y alegre en medio de nosotros. Yo tengo la plena confianza que, a pesar de todo, la salvación de Jesucristo no será un fracaso. Y ese triunfo de Jesús es lo que celebramos con alegría y fiesta en Octubre.

miércoles, 21 de octubre de 2009

¿VALE ALGO LA VIDA DEL NO NACIDO?


Durante mis años de Universitario permanecí en silencio muchísimo tiempo, rara vez intervenía en clase. Sin embargo una de las pocas veces en que participé apasionadamente en una discusión fue para manifestar mi posición contraria al aborto. Y es que no se trata de una discusión meramente religiosa, de imposición de "ideas cavernarias o conservadoras", sino de principios, de respeto a la vida, sea de quien sea (por esa misma razón he manifestado abiertamente mi posición contraria a la pena de muerte en todos los casos).
El día de ayer, en el Congreso de la República, la Comisión Revisora del Código Penal ratificó su postura de despenalizar el aborto cuando se trata de salvar la vida de la madre, de una criatura que nacerá con graves malformaciones o taras físicas y psíquicas, y cuando el embarazo sea producto de una violación o de una inseminación artificial no consentida. La propuesta es despenalizar, es decir no castigar penalmente el aborto en estos casos. Pero no debemos engañarnos: despenalizar una conducta es permitirla. Dicho en terminos mas simples: como no te van a castigar por abortar (en estos casos concretos), puedes hacerlo sin ningún problema. Y por supuesto, de allí a despenalizar el aborto en mas casos (y hasta en todos los casos) no hay mas que un paso "porque así lo hacen en las sociedades avanzadas"(?).
El tema del aborto siempre va a suscitar debates acalorados, lo malo es que muchas veces los argumentos que se emplean no son los más adecuados, llegándose muchas veces al ataque personal hacia quienes están en contra (que son "conservadores", "cavernarios"). Por otra parte, una marcha a favor de la vida con Crucifijos, Rosarios y Biblias corre el peligro de trasladar el debate al ámbito meramente religioso, reforzando la idea de los abortistas de que la Iglesia Católica quiere imponer sus ideas.
¿Eso significa de que los Católicos debemos callarnos? NO.
Eso significa que los Católicos debemos saber conducir el debate, porque no estamos discutiendo con gente que comparte nuestra fe, sino con gente que la ataca y hasta la desprecia. Y el respeto a la vida es algo que va mas allá de toda religión, no es patrimonio exclusivo de la Iglesia Católica, sino un valor que atañe a la humanidad entera.
Se que no voy a aportar nada nuevo al debate en contra del aborto, pero al menos quiero dar mis puntos de vista de tal manera que, dejando en claro el hecho de que soy Católico practicante y militante, pueda ser compartido por aquellos que incluso discrepan de mi fe:
1º LA VIDA DE TODO SER HUMANO DESDE SU CONCEPCION HASTA SU MUERTE NATURAL ES SAGRADA, DE VALOR INFINITO. Todo ordenamiento legal y religioso lo considera así y por eso la defienden.
2º No hay vidas mas importantes que otras. Tan sagrada y tan valiosa es la vida de la mujer como la de la criatura que lleva en sus entrañas. No se puede "preferir" una antes que la otra, y la ciencia, hoy en día, está en condiciones de dar las soluciones médicas para salvar la vida de la madre y del no nacido. Por la misma razón no se puede condenar a muerte a una criatura porque "no tiene posibilidades de vivir", porque su vida también es valiosa, aunque sea difícil y dure poco tiempo.
3º ¿Qué derecho tiene una mujer de destruir una vida porque fue engendrada como producto de un abuso sexual o de una inseminación artificial con un hombre que ella no quería? ¿Qué culpa tiene esa criatura de haber sido concebido en esas condiciones? ¿Cuándo la madre se sentiría "autorizada para abortar": bastaría con la denuncia contra el violador, habría que esperar a que se dicte sentencia, y si fue una calumnia, o una violación del esposo o conviviente?
4º La ciencia nos ha dicho muchas veces que la vida humana comienza con la concepción, es decir con la unión del espermatozoide con el óvulo. No estamos ante un "dogma de fe" de tal o cual religión, sino ante una VERDAD CIENTIFICA; y por ello, partiendo de lo que nos dice la ciencia, es que afirmamos que la vida del concebido, es vida humana y por lo tanto sagrada, y que todo medio que busca destruir esta vida, o evitar que se desarrolle (por ejemplo evitando su implantación en el útero materno) es ABORTIVO. Negar esto es cerrar los ojos ante la ciencia. Este es el argumento para estar en contra de la famosa "píldora del día siguiente".
Las personas que están a favor del aborto señalan que los que nos oponemos a sus ideas somos "conservadores", piden tolerancia a sus posturas, pero no toleran a quienes pensamos diferente. Es lamentable que los únicos argumentos que presentan son: que la mujer puede decidir con su cuerpo lo que quieran, que condenamos a las mujeres a los abortos clandestinos, que estamos en contra de la vida de las mujeres. A esto les respondemos:
1º La mujer si tiene derecho a hacer con su vida y con su cuerpo lo que considere conveniente, PERO NO A DECIDIR CON LA VIDA Y CON EL CUERPO DE OTRO SER HUMANO, aunque no se le vea. Y cuando la mujer decide hacer con su cuerpo algo es para mejorar su vida, no para destruir la de otro.
2º No condenamos a las mujeres a los abortos clandestinos ni a los públicos, simplemente no queremos que maten a seres indefensos.
3º No estamos en contra de la vida de las mujeres. Su vida tiene un valor infinito, pero también la vida de los no nacidos.
Estamos a favor de la vida, de la de las mujeres con embarazos con probelmas. La solución no es matar, la solución es apoyar a las mujeres que se tienen embarazos no deseados, y si no quieren a los hijos que esperan busquemos quienes los acojan, esa es la labor de la sociedad y de la Iglesia (la Beata Teresa de Calcuta acogía a los niños no deseados).
Insisto: no es un problema meramente religioso, es una cuestión de principios, de derechos humanos. No nos engañemos: despenalizar el aborto es permitirlo. La vida de la mujer es sagrada y vale, pero... ¿Vale la vida del los no nacidos? Tú tienes la respuesta. No cabe medias tintas ni excepciones.

domingo, 18 de octubre de 2009

SER EL PRIMERO, SER EL ULTIMO


Sobre Marcos 10, 17-27
Jesús había hablado del Reino de su Padre, y seguro que sus discípulos esperaban que, cuando Él sea rey, les reparta cargos, títulos y poder. Eso despierta las ambiciones de cada uno de ellos, y (según San Mateo) la madre de Juan y Santiago, hijos de Zebedeo (a quienes llamaban los “hijos del trueno”) le pide a Jesús que, cuando Él comience a reinar, sus hijos se sienten uno a su derecha y otro a su izquierda; es decir que les de cargos de honor, títulos de poder que todos puedan ver y admirar. No es difícil imaginar lo que quería la buena señora: Jesús sentado como Rey, con toda clase de lujos (buenos muebles, buena ropa, oro por todas partes, claro lo mejor para el Señor) y sus dos hijos uno a cada lado, también rodeados de lujos, admirados y respetados por todos. También podemos imaginar que la buena señora se sentiría orgullosísima de sus hijos, hablaría con sus amigas de los logros y méritos de sus hijitos (como lo hacen muchas mamás) y de paso también subiría su estatus social y económico.
Jesús les dice a Santiago y a Juan que antes hay que beber su cáliz, sumergirse en su bautismo, es decir pasar con Él muchas tribulaciones y dificultades; ellos le responden que están dispuestos a todo (claro, si hubiesen sabido que el cáliz y el bautismo del que hablaba Jesús eran la pasión y la cruz, seguro que al menos lo hubiesen pensado dos veces, si es que no se echaban para atrás). Pero aún así, Jesús les dice que, aunque ellos pasarán por eso, no tendrán los puestos de honor que ellos querían.
Dice el Evangelio que los demás apóstoles se indignaron (“se picaron” como decimos). Me imagino la trifulca que se habrá armado y lo que habrán dicho: “con razón andaba mucho con el Maestro”, “¿Qué se habrá creído este?”, “¿por qué él si y yo no?” y demás argumentos venenosos que sacamos en ocasiones como esta. La discusión debe haberse tornado acalorada y quizás Jesús los habría “cuadrado” con mucha energía: "Los jefes de las naciones las oprimen… entre ustedes no debe ser así, el que quiera ser el primero que se haga el último…” ¿Quieres ser el primero, el mas importante? Hazte siervo, hazte nadie, hazte el último…
Jesús es un Maestro que enseña cosas al revés: “Dichosos los pobres, los que sufren…”, “ama a tu enemigo”, “El que quiera ser el primero que se haga el último…” No nos debe extrañar que los apóstoles demoraron en aprender la lección, pues cuando antes Jesús les había anunciado su pasión ellos andaban pensando y discutiendo quien sería el mas importante, y San Lucas cuenta que en la Última Cena los apóstoles se andaban peleando por ocupar el primer lugar (una vez más a la derecha e izquierda de Jesús), quizás será por eso que Jesús, al ver esta actitud de sus apóstoles se hace siervo, se hace último lavándoles los pies, oficio de esclavos.
En los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola se nos propone la "Meditación de las dos banderas" (los dos equipos podríamos decir): la de Lucifer y la de Jesús. Lucifer atrae echando redes y cadenas tentando con codicia de riquezas (no solo monetarias), para que más fácilmente vengan a vano honor del mundo y después a crecida soberbia, y de allí se induce a todos los vicios (Cf. EE Nº 142). ¿No reconocemos en esto muchas de las tentaciones que tenemos los hijos de la Iglesia? Nos encantan las riquezas y el poder (que es una forma de riqueza) aunque digamos que son para el servicio de Dios, nos encanta que nos halaguen y después nos sentimos los seres mas importantes de la tierra, el mundo gira alrededor nuestro y ¡ay de aquel que se atreva a cuestionarnos! ¡ay de aquel que intente opacar nuestro brillo personal! Por el contrario, quien quiera estar bajo la bandera de Jesús ha de aceptar su invitación a la pobreza (espiritual y hasta material), a estar dispuesto a recibir oprobios y menosprecios y a ser humilde (EE Nº 146). El cristiano que detenta el poder (sea de la naturaleza que sea) ha de ser libre frente a él, ha de estar dispuesto a servir, ha de reconocer su fragilidad y aceptar que puede equivocarse, ha de reconocer que él no es el ser mas importante de la tierra.
No cabe duda que el poder ejerce una gran fuerza seductora. El poder ya sea económico, social o político nos atraen mucho. El poder religioso también es atractivo y, en cierto modo, mas fuerte, porque aquel que se atreve a cuestionarlo puede ser acusado de cuestionar al mismo Dios. El poder, considerado como manifestación de grandeza personal, siempre será una gran tentación, incluso para los discípulos de un Dios Crucificado que se hizo solidario con los miserables de este mundo, naciendo en un establo y muriendo como un delincuente.
Quien quiera ser discípulo ha de hacerse el último como Jesús, el siervo, el amigo, el hermano. El hombre o mujer de corazón sin puertas, dispuesto a amar y servir.
Y como somos aprendices de cristianos, y reconocemos que muchas veces nos cuesta aprender esta lección, les propongo esta oración de San Ignacio de Loyola, que recibí el día de mi Confirmación, pidiéndole al Maestro que nos enseñé a ser como Él:

Señor Jesús,
enséñame a ser generoso,
a servirte como mereces,
a dar con generosidad,
a combatir sin temor a las heridas,
a trabajar sin buscar el descanso,
a entregarme sin esperar otra recompensa
que la de saber que hacemos
tu santa voluntad.

martes, 13 de octubre de 2009

ANIVERSARIO DEL BLOG


Hace un año comencé la aventura de escribir un blog. La vena literaria me viene de hace muchos años: estando el el colegio nos mandaban a escribir décimas y sonetos como parte del curso de lengua y literatura en tercer año de secundaria (esas décimas y sonetos los perdí cuando acabé el colegio). Después en 1994 durante mis primeros Ejercicios Espirituales (y después cada vez que hacía los Ejercicios en los años siguientes) escribía algunos textos a manera de poemas u oraciones fruto de mis meditaciones, algunos de los cuales he publicado en este blog (otros lo haré mas adelante), previa revisión y retoque.
Durante los años 1999 y 2006 colaboré en la edición del Boletín de la Parroquia de Nuestra Señora de los Desamparados y aprovechaba la ocasión para escribir algunos artículos de interés. Después por el año 2005 comencé a escribir en un blog que tenía en mi espacio personal del messenger de hotmail, pero su alcance era limitado, ya que solo lo podían leer las personas que tenía agregadas como contactos. Por último, el año pasado, a sugerencia de un amigo, me lancé a escribir en este blog comenzando con el artículo "En todo amar y servir" escrito la noche del lunes 13 de Octubre, después de haber vivido la experiencia con la que doy inicio al artículo mencionado.
En este blog he escrito artículos de diversos temas de espiritualidad, experiencias, reflexiones. Algunos han sido un "remake" de otros que publiqué anteriormente en el Boletín de Desamparados o en el blog del messenger. Todos ellos han sido fruto de mi reflexión personal, los he meditado mucho antes de escribirlos; algunos contienen citas, textos o ideas de otras personas las cuales han sido citadas previamente para no "ganarme indulgencias con Avemarías ajenos". Algunos textos los he puesto de acuerdo a la coyuntura, otros porque se me ocurrió hablar del tema, y otros (como "¿Quién nos separará del amor de Dios?") lo escribí para dar esperanza a un amigo.
Quiero agradecer a todos los que tienen la paciencia de leerme: a los que de desde diversas partes del mundo (Italia, Colombia, Canadá, España, etc. pueden ver detalles en el contador de visitas) me han leido; a los que les ha gustado lo que escribo, a los que no les ha gustado, a los que discrepan conmigo, y a los que me han criticado alguna vez (por lo largo de los textos o por el contenido).
Gracias a todos ustedes, y espero que estas líneas les ayude a reflexionar, pues antes que a ustedes me han cuestionado a mi mismo.

sábado, 10 de octubre de 2009

EL EQUIPO DE JESUS


San Ignacio escribió, después de una experiencia espiritual en Manresa, los “Ejercicios Espirituales”, que son una escuela de oración para conocer lo que Dios quiere del ejercitante, a través de una serie de meditaciones y contemplaciones divididas en cuatro partes o “semanas”. Les invito a visitar http://www.jesuitasperu.org/ y revisar lo referente a los Ejercicios Espirituales y, por supuesto a hacerlos en cualquiera de sus modalidades.
Pues bien, al comienzo de la “Segunda Semana”, a fin de entusiasmarnos en el seguimiento de Jesucristo, San Ignacio nos propone la meditación de la “Parábola de la llamada del Rey” que consiste en lo siguiente: “Poner delante de mí un rey humano, elegido de mano de Dios nuestro Señor, a quien hacen reverencia y obedecen todos los príncipes y todos hombres cristianos… mirar cómo este rey habla a todos los suyos, diciendo: Mi voluntad es de conquistar toda la tierra de infieles; por tanto, quien quisiere venir conmigo, ha de ser contento de comer como yo, y así de beber y vestir, etc.; asimismo ha de trabajar conmigo en el día y vigilar en la noche, etcétera; porque así después tenga parte conmigo en la victoria, como la ha tenido en los trabajos… considerar qué deben responder los buenos súbditos a rey tan liberal y tan humano: y, por consiguiente, si alguno no aceptase la petición de tal rey, cuánto sería digno de ser vituperado por todo el mundo y tenido por perverso caballero.” (EE Nº 92-94) Y luego de habernos entusiasmado con esta parábola (escrita en el siglo XVI, en la época de las novelas de los caballeros andantes como “Don Quijote de la Mancha”), San Ignacio nos pide aplicarla a Cristo que nos invita a construir su Reino: “Mi voluntad es de conquistar todo el mundo y todos los enemigos, y así entrar en la gloria de mi Padre; por tanto, quien quisiere venir conmigo, ha de trabajar conmigo, porque siguiéndome en la pena, también me siga en la gloria” (EE. Nº 95). La meditación de estos puntos nos llevará a ofrecernos a trabajar por el reino de Cristo.
Pero como estamos en el siglo XXI, y ya no hay caballeros andantes y los pocos reyes que quedan “reinan pero no gobiernan”, y teniendo en cuenta que a muchos les gusta el Fútbol, les propongo una versión de esta parábola ignaciana, a ver que les parece:
Imaginarnos a nuestro equipo de fútbol favorito (“U”, Alianza, etc.), del que somos hinchas incondicionales, en el que siempre hemos querido jugar; y que el jugador estrella de ese equipo (el que siempre hemos admirado y hemos querido conocer) nos convoca y nos dice: “se viene un Gran Campeonato y yo les invito a jugar en mi equipo; y quien quiere venir al equipo debe entrenar conmigo, jugar como yo, vestir la misma camiseta; yo les aseguro que si hacen esto nos llevamos la copa y la medalla de oro”. Estoy seguro que si nos proponen esto (no importa la edad y la condición) aceptaríamos sin pensarlo dos veces. Y llenos de entusiasmo iríamos al Equipo para ser los titulares; no aceptaríamos ser los suplentes, ni los “recoge bola”, ni los “aguateros” y menos la “mascota del equipo”.
¿Les gustó la parábola? ¿Aceptarían ir al Equipo? ¿No quisieran ustedes recibir la medalla de oro y tener en sus manos la Copa del mundo que tuvieron los jugadores italianos en el último mundial de Fúlbol? Ahora, si somos capaces de entusiasmarnos por un equipo de fútbol ¿no podríamos hacer más por Cristo? Jesús nos llama a jugar en su equipo para conquistar el corazón de la humanidad y construir su reino de justicia, de amor y de paz, ese mundo de hermanos que nos propone en el Evangelio. Y quien quiere jugar en su equipo, quien quiere ser cristiano, ha de actuar como él, entrenar con el, ser como él y, sobretodo, jugar duro, sin importar cual sea su lugar en el equipo; aquí no hay suplentes, ni recoge bolas, ni aguateros, ni mascotas, todos somos titulares, nadie puede tener un rol secundario o insignificante en este equipo. ¡Qué grandes santos seríamos si, como los deportistas que se entregan por su equipo, nosotros trabajásemos por el reino de Dios, o fuésemos hinchas de Jesucristo!
Esta parábola la vengo reflexionando desde hace varios años y la he compartido en varias ocasiones, sobretodo con los acólitos de la parroquia de Desamparados y con los niños que van a hacer la Primera Comunión.
Como San Ignacio, pidamos no ser sordos a la llamada a jugar en el equipo, que nos alegre y nos entusiasme la idea de ser del Equipo de Jesús, de jugar con él y como él, cada uno con su forma de ser, con los dones que Dios nos dio. Y, aunque hayan autogoles y cabezazos (como los que vimos en la final del Mundial Alemania 2006), si ponemos todo nuestro empeño tendremos el premio que Dios nos promete: compartir para siempre la gloria de su Hijo Jesucristo.
¿Aceptan la invitación?

Nota: Este artículo lo publiqué en el Boletín Parroquial de Desamparados, a pocos días de finalizado el mundial de Alemania 2006. Hoy lo vuelvo a publicar para celebrar que, por primera vez en mis 40 años de vida, he podido hacer 2 goles al jugar fulbito con los acólitos de mi parroquia.

viernes, 2 de octubre de 2009

LO QUE DIOS HA UNIDO, QUE NO LO SEPARE EL HOMBRE


Sobre Marcos 10, 2-13
El Evangelio siempre es Buena Noticia, es la Palabra del Señor Jesús que la Iglesia siempre ha anunciado, nadando muchas veces contra la corriente. Cuando este Evangelio cuestiona los modos de vivir de la sociedad, inmediantamente saltan los "líderes de opinión", los personajes de este mundo que dicen: "la Iglesia está equivocada, es anticuada, no está de acuerdo con el mundo moderno, debe de ponerse al día". No se atreven a decirle a Dios "anticuado", "no estás al día", "eres enemigo del hombre".
Las películas, el arte, el comercio y tantas cosas nos presentan el matrimonio como un "lecho de rosas". De hecho los cuentos de hadas y las novelas finalizan, muchas veces, con una boda, en la cual se supone que "vivieron felices para siempre". Claro, nadie se pregunta si los personajes de los cuentos y las novelas tuvieron problemas de cualquier índole (salud, dinero, trabajo), si los hijos fueron buenos o tuvieron fallas que dieron dolor de cabeza a sus padres, si tuvieron que cargar con problemas ajenos, si el esposo o la esposa un día estuvieron de "mal genio"...
Los judíos, al igual que los cristianos del siglo XXI tenían problemas conyugales. Claro, la diferencia es que los judíos eran sumamente machistas, la mujer no contaba para nada, tenía que depender de un hombre (padre, esposo o hijo); hoy en día el machismo no se manifiesta como antes y no faltan mujeres que con su "feminismo" copian lo peor del machismo (libetinaje, opresión al otro, egoísmo). Jesús no es ajeno a los problemas conyugales de sus contemporáneos, ni a los actuales, por ello la pregunta que le hacen hace casi 2,000 años sigue haciendose hoy en día: "Maestro, ¿es lícito divorciarse por cualquier motivo?... Moisés lo permitía".
Dice el Evangelio que esta pregunta se la hicieron para ponerlo a prueba. Sospecho que además de ponerlo a prueba debió haber entre ellos alguna persona interesada en tener una respuesta favorable, que le diga "Quédate tranquilo, puedes divorciarte las veces que quieras, Dios no te va a reprochar, si fallaste una vez tienes derecho a rehacer tu vida, hay cosas peores por la cuales preocuparse". ¿A cuántos les gustaría oir esta respuesta?
Pero Jesús no puede traicionar el proyecto de Dios: "Teniendo en cuenta la dureza de sus corazones escribió Moisés para ustedes este precepto. Pero desde el comienzo de la creación, El los hizo hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y los dos se harán una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre". Jesús es claro, el proyecto de Dios es el amor del hombre y la mujer para siempre, no con condiciones, ni hasta cierto límite, sino para siempre; no es un juego, ni un compromiso social, es comprometer la vida por amor; no del amor de las telenovelas y las películas, sino el amor de todos los días de cuando estamos felices y cuando estamos tristes, en las buenas y en las malas. Por eso el matrimonio es un camino de santidad, para el cual hay que tener vocación, y hay que asumirla con madurez y seriedad.
Para titularme de abogado sustenté un expediente de divorcio, y tuve que estudiar mucho sobre el tema. Y después de examinar el asunto he llegado a la conclusión de que muchos de los problemas que originan las causales de divorcio se pueden superar con ayuda profesional y espiritual. Se que no es fácil, que se ocasionan muchas heridas sicológicas difíciles de sanar y que a veces hay personas que no desean corregirse ni superar sus dificultades; pero no podemos dejar de hacer el intento: ese será una muestra del amor en la adversidad.
¿Eso significa que estoy obligado a soportar el martirio de un cónyuge que me haga la vida imposible, que me maltrate, que tenga que vivir aparentando una felicidad que no tengo? La respuesta es NO: el amor a tu cónyuge presupone, necesariamente, el amor a ti mismo, no es correcto ni cristiano soportar la violencia y el maltrato, y quizás sea necesario separarse temporalmente para buscar ayuda y recapacitar. Pero en ningún caso es permiso para "rehacer tu vida" con otra persona que quizás sea "el amor de tu vida", pero también el martirio de tus hijos, a quien ellos detestarán, más aún si esa persona fue la que causó la separación de sus padres.
Por eso Jesús nos dice algo que muchos no quieren oir: "el hombre (o la mujer) que se separa de su cónyuge y se casa con otro comete adulterio". Si lo que Dios ha unido no lo puede separar el hombre, cualquier unión posterior es pecado de adulterio (estoy hablando del sacramento del matrimonio válidamente celebrado, no del matrimonio nulo, es decir que es inválido desde su origen). En eso Jesús es muy claro, y considerando esto la Iglesia no puede aceptar el divorcio que pretenda disolver el matrimonio religioso, porque hacerlo sería tracionar a Cristo. Y por esta misma razón una persona que estando casada por la Iglesia se divorcia y se casa por civil con otra persona no puede confesarse, ni comulgar, ni ser padrino de bautismo o confirmación, pues para hacerlo debe arrepentirse del adulterio y hacer propósito de enmienda, el mismo que consiste en contraer matrimonio religioso (si es que el anterior cónyuge ha muerto o ha sido declarado nulo el matrimonio anterior) o romper con esa relación que da origen al adulterio.
"Este lenguaje es muy duro, ¿quién puede soportarlo?" ante estas palabras de Jesús muchos optan por irse, por darle un portazo a la Iglesia (con Dios no se atreven, despues de todo creen en Él "a su manera"); por buscar tranquilizar su conciencia haciendo que un sacerdote amigo o suspendido en su ministerio sacerdotal les "de la bendición" el día de su nuevo matrimonio civil en la capilla de una casa hacienda o en el jardín de su casa primorosamente adornado para la ocasión; haciendo que bendigan sus anillos de matrimonio civil, para que no falte la entrega de anillos que no pueden hacer en la iglesia. La verdad es que no amamos a Dios sobretodas las cosas y preferimos sacrificarlo a Él, antes que renunciar a nuestros intereses.
Yo sé que al escribir esto estoy siendo muy duro (puedo serlo mucho mas) y que estoy tocando una llaga muy dolorosa; se que dejo muchas cosas en el tintero a las que deba referirme mas adelante y que también muchos de mis lectores me criticarán por esto. No los culpo, se que no es un tema fácil y que nadie puede tirar la primera piedra. Pero ante esto solo nos queda mirar a Jesús y decirle "Señor ¿A quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna, nosotros creemos que Tú eres el Hijo de Dios". Si tú, mi amable lector vives en esta situación de pecado NO TENGAS MIEDO, PIDELE A JESUS QUE TE AYUDE A SOLUCIONAR ESTE PROBLEMA CONYUGAL, aunque aparentemente no tenga solución. Por mas grave que sea tu pecado, y más dificil de resolver sea tu situación familiar, Él te espera con los brazos abiertos y te ayudará a encontrar la mejor solución a esta dificultad, quizás tome su tiempo, pero Jesús no te dejará solo. Después de todo Él vino para salvar a los pecadores.
Sólo te dejo un último consejo, que me lo dió hace años el P. Ignacio Muguiro, S.J.: "No pretendas ser bueno sin Dios". No pretendas solucionar tu probelma familiar sin Dios.

lunes, 14 de septiembre de 2009

IN MEMORIAM P. JORGE CROOKE, S.J.


Querido P. Jorge:
Gracias por haberme acogido en su corazón y en la Parroquia. Por haber acogido a mi familia en diversas ocasiones.
Gracias por haber sido mi Amigo, aunque muchas veces no le comprendía, y me asustaba su carácter fuerte.
Gracias por haberme confiado muchas responsabiliaddes en la Parroquia de Desamparados: la Liturgia, los Acólitos, distribuir la Comunión, el Centro de Conciliación, el Boletín Parroquial.
Gracias por haber acogido mis ideas, en especial la restauración del Sermón de las Siete Palabras en Desamparados; por haber apoyado las iniciativas que daba; y por las veces que me decía "NO" a algunas cosas que no le parecían pertinentes.
Gracias por haberme permitido discrepar en alguna ocasión con Usted, pero una discrepancia con cariño cuando hablábamos de temas como la Comisión de la Verdad o las rúbricas litúrgicas.
Gracias por el apoyo incondicional que me dio cuando quería realizar alguna actividad con los Acólitos y con los niños del Colegio "Hno. Anselmo María".
Gracias por haber compartido conmigo tantos proyectos, ideas, ilusiones y también dolores.
Gracias por cada cafe que tomábamos en la Comunidad Jesuita de Desamparados, a media mañana o a media tarde cuando me escapaba de la oficina.
Gracias por haber aguantado mis desatinos. Se que debo haberle dado muchos dolores de cabeza, por los cuales le pedí perdón la última vez que lo vi en Fátima hace casi un mes. Usted conmigo siempre fue paciente y benévolo, quizás mas que con otras personas.
Gracias por habernos permitido acompañarlo en el Altar el año pasado en sus ultimas Misas en San Pedro de Lima.
Gracias por ser amigo de los Acólitos de Desamparados, quienes hoy lo recordamos con cariño.
Gracias, P. Jorge, por tanto bien recibido, gracias de todo corazón.
El P. Jorge Crooke, S.J. fue Párroco de Nuestra Señora de los Desamparados de Breña desde el 4 de Febrero del 2001 hasta el 6 de Febrero del 2007. Falleció hoy, 14 de Septiembre, en el día que cumplía 55 años en la Compañía de Jesús. La foto que publico fue tomada en Agosto del 2002 en un campamento de Acólitos en Villa Marista.

viernes, 4 de septiembre de 2009

JESUS ESTA MUY CERCA DE TI


Hace cinco años tuve la oportunidad de acompañar en una jornada a un grupo de niños que iban a hacer la Primera Comunión en nuestra parroquia. Siempre he pensado que las jornadas que preparan a los sacramentos no deben ser “una clase de catequesis” de muchas horas, sino mas bien espacios de reflexión y de preparación del corazón para recibir los sacramentos, según las circunstancias y las necesidades de los participantes. Pues bien, hablando de Jesús a estos niños les pedí que respondieran, en forma anónima y por escrito, donde les gustaría encontrarse con Jesús de Nazaret. Uno de ellos, Oscar (a quien le dediqué el artículo "Hasta siempre, Oscar", publicado en este blog en el mes de Julio) me llamó y me dijo: “Manuel, a mi me gustaría encontrarme con Jesús jugando fútbol con el polo del Cristal, yo le doy pases de pelota y el me los da a mi”. Esta respuesta me impresionó porque no había obligación de compartirla con otra persona (es más nunca había tenido la oportunidad de conversar personalmente con este niño, como si lo había hecho con otros), y porque, como generalmente pensamos que sólo podemos encontrar a Jesús en la iglesia o en los pobres, los abandonados y los que sufren, olvidamos lo que este niño había entendido: que Jesús está a su lado, que es su amigo, que puede jugar con Él como la hace con sus amigos y, por si fuera poco, con el polo de su equipo favorito.
A raíz de esta experiencia, quisiera reflexionar con ustedes dos cosas:
- ¿Nos hemos tomado en serio que Jesús de Nazaret (el mismo del Evangelio, de ayer de hoy y de siempre) es nuestro Amigo? Y digo esto porque decir “Amigos de Jesús” es algo que se deja sólo para los niños, como un slogan que repetimos constantemente, pero que no vivimos, y a medida que vamos creciendo lo vamos dejando de lado. Y este es un problema serio: si no se cultiva una amistad con Jesucristo a través de la oración, la frecuencia a los sacramentos, la lectura del Evangelio y la vivencia de una vida auténticamente cristiana, Jesús de Nazaret pasará a la “prehistoria” de nuestra vida y, como ocurre con la gente a la que no frecuentamos, lo podemos olvidar y llegará un momento en que pensemos que no existe. Por ello es importante que los catequistas sean, realmente, amigos de Jesús y que transmitan esa experiencia a los que van a recibir los sacramentos y, por otro lado, que los padres de familia (sobretodo aquellos que traen a sus niños para que hagan la Primera Comunión), se preocupen realmente, comenzando por ellos mismos, de que sus hijos busquen y encuentren a Jesús Amigo. Cuando uno encuentra un amigo de verdad y se le busca siempre, esa amistad durará toda la vida.
- ¿Creemos, realmente, que Jesús camina con nosotros, que podemos contar con él siempre, incluso para las cosas más insignificantes? Parece que hemos “encerrado” a Jesús en ciertos lugares (la iglesia, los pobres, las dificultades, etc.) y no lo buscamos en la alegría, el juego, la diversión o el descanso. El arte nos ha presentado a un Jesús demasiado serio, generalmente sufriente, y cuando lo representan Resucitado tiene un rostro triste o melancólico. ¿Alguna vez se han puesto a pensar que Jesús también reía, bromeaba y se divertía? Pienso que si Jesús fuera tan serio como nos lo representan la gente le tendría miedo, los niños no se le acercarían, los pecadores huirían de él; sin embargo el hecho de que los niños lo busquen haciendo travesuras, que la gente lo siga aun dejando de comer, que los pecadores se acerquen a él, y sobretodo que haya hecho su primer milagro en una fiesta de matrimonio, nos hace pensar que Jesús no era un tipo serio, sino alegre, lleno de vida y no de melancolía, dispuestos a darnos la vida en abundancia y a compartir la alegría de la vida de cada día.
Es impresionante ver que el niño de quien les hablé al comienzo tenía el corazón limpio para ver a Dios en la sencillez de su vida y de sus juegos. Ojalá que lo que muchas veces cantamos: “Tan cerca de mi que hasta lo puedo tocar, Jesús está aquí... Yo le contaré lo que me pasa, como a mis amigos le hablaré… Mírale a tu lado caminando paseando entre la multitud, muchos ciegos son porque no lo ven...”, nos anime a ver a Jesús que está con nosotros, todos los días, hasta el fin del mundo.

Este artículo lo escribí y publiqué en el Boletín Parroquial de Desamparados de Septiembre del 2004, a las pocas semanas de la jornada que les di a los niños de Primera Comunión del Colegio "Hno. Anselmo María".
Les invito a escuchar la Canción "Tan cerca de mi" en http://www.youtube.com/watch?v=ExEaUcuLFuc

lunes, 24 de agosto de 2009

SEÑOR, ¿A QUIEN IREMOS?


Jesús dijo entonces a los Doce:
-«¿También ustedes quieren marcharse?».
Le respondió Simón Pedro:
-«Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios.»
Juan 6, 68-69

Jesús ha hablado de comer su carne como Pan de Vida eterna, de beber su Sangre como bebida de salvación. Los judíos no conocían, como nosotros, el sacramento de la Eucaristía, y aquello les resultaba sumamente escandaloso: ellos pensaban que Jesús les hablaba de practicas de antropofagia (canibalismo), y aquello de beber sangre les resultaba tremendamente repugnante, ya que desde los tiempos de Moisés tenían prohibido ingerir sangre pues, por un lado, les recordaba a los sacrificios humanos que practicaban los paganos y, por otro, tenían la idea que "la vida residía en la sangre", por lo que "comer sangre" era lo mismo que "comer la vida" de una persona o un animal. La Comunión del Cuerpo y la Sangre de Cristo, que para los católicos, es una de las experiencias mas grandes de nuestra vida de fe, les resultaba inaceptable a los judíos. Y frente a lo inaceptable, a lo incomprensible, a lo escandaloso, la solución mas fácil es marcharse. Eso hicieron con Jesús.
Este Evangelio no ha pasado de moda ¿Han visto cómo se ataca a la Iglesia cuando habla de temas como el aborto, el divorcio u otros temas candentes?: "La Iglesia debe ponerse al día", "La Iglesia está contra la libertad de las personas", "Son argumentos de sectores conservadores", etc. Claro, como mucha de la gente que ataca a la Iglesia dicen creer en Dios "a su manera", es más fácil atacar a la Iglesia y no directamente a Dios, pues para ellos lo importante es "amar a Dios y al projimo", "no robar y no matar". ¿No será que se han inventado un Dios a su imagen y semejanza, que piense como ellos, actúe como ellos y que apruebe todos sus actos?
La Iglesia es la Esposa de Cristo, el Cuerpo de Cristo. No enseña "su verdad", sino la verdad de Jesucristo. Y esa verdad tiene que enseñarse de acuerdo a las exigencias del momento presente. No se puede cambiar la verdad, para hacerla mas "aceptable", pues eso muchas veces implicaría traicionar a Jesucristo y al Evangelio.
Jesús nunca jugó con la verdad. La dijo aunque le costó que muchos de sus discípulos se fueran. ¿Se imaginan ustedes el dolor del Corazón de Cristo, Corazón de Dios y de hombre, cuando muchos de sus amigos, de sus discípulos, de aquellos que lo seguían con ilusión, se fueron, escandalizados, al oir hablar de comer su Carne y beber su Sangre? Es muy doloroso cuando nuestros amigos se alejan por algo que hicimos o dijimos, y más aún si no nos comprenden. Pero Jesús no cambió sus palabras, se mantuvo firme aunque se vayan sus discípulos; no podía traicionarse a sí mismo.
"Señor, ¿a quien iremos?, Tú tienes palabras de vida eterna". En medio de todo este conflicto se quedan pocos, quizás desconcertados, confundidos, pero con un acto de confianza que va mas allá de la razón. Yo creo que para confiar de ese modo en Jesucristo, hay que quererlo con todo el corazón; una fe demasiado "cerebral" o "intelectual" sólo busca argumentos que convenzan a la inteligencia y me asusta la posibilidad de saber muchas cosas de Dios (Biblia, catecismo, teología), pero tener el corazón ateo.
A lo largo de la historia muchísima gente ha cambiado su vida y su forma de pensar, han aceptado las "palabras escandalosas" de Jesús, porque antes sus corazones se han dejado conquistar por Él. Y ese cariño por Jesús hace que un pecador se convierta en santo, un perseguidor en apóstol, un ambicioso por las glorias temporales en un misionero incansable, un hombre corrompido por el pecado en un martir de Cristo.
"Nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios". Sólo en ti Jesús podemos confiar, en ti podemos creer, aunque nos resulte difícil, aunque a veces los argumentos para confiar sean atacados con fuerza.
En ti podemos confiar porque eres nuestro Amigazo del alma. Porque ponemos en ti nuestro corazón.

Nota: No escribo nada nuevo, de hecho los que han asistido a Misa el Domingo pasado habrán escuchado estas ideas de alguna manera y no hago mas que sintetizar lo que he escuchado. Pero lo escribo pensando en algunos de mis lectores que se escandalizan en las palabras de Jesús, con la esperanza de que algún día lo vuelvan a querer como cuando eran niños.

miércoles, 12 de agosto de 2009

AMIGOS PARA SIEMPRE


En una entrada anterior hacía memoria de algunas fechas importantes en mi vida. Una de ellas es el día de la graduación de mi Promoción 1994-1 “Dr. Luis Hernández Berenguel y Dr. Humberto Medrano Cornejo” de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Durante 3 horas y media tuvimos una ceremonia, en la que vestidos de togas y birretes, recibíamos medallas y diplomas, escuchábamos los discursos de dos integrantes de la promoción, los padrinos y el Decano, las reseñas y aplausos para cada uno de los mas de 100 integrantes que la integramos. Aquella noche nos despedíamos “formalmente” de la Universidad (digo “formalmente” porque al día siguiente varios integrantes de la promoción tenían que matricularse por un semestre mas, ya que debían algunos cursos; por supuesto, el cuentazo que metieron a sus papás para explicar una matrícula al día siguiente de la graduación era que se trataba de “cursos de especialización”).
Recuerdo que después de la entrega de medallas pasaron un video de nuestra “vida estudiantil”. En ese video no se vio ninguna escena de nuestros estudios, sino de nuestra diversión: las Olimpiadas de la Facultad de Derecho, en las que participamos desde 1990 a 1993. Como lo dije en otra entrada cada promoción (cada ciclo de estudios) éramos un gran equipo, y teníamos un nombre, muchas veces en doble o triple sentido y no apto para menores. Eran días, después de los exámenes parciales del segundo semestre, en los que la facultad estaba de fiesta: teníamos la inauguración que consistía en un desfile (obviamente disfrazados para la actuación que vendría después) desde la Facultad hasta el campo deportivo, donde presentábamos un scketch en el que parodiábamos la realidad nacional, a nuestros profesores, a nuestra facultad, al derecho mismo, y a todo cuanto podía parecernos “ridiculizable”; así pues, hicimos parodias de la vida de un profesor, de la coyuntura de Alan García y el BCCI (año 1991), de la película de Aladino y la lámpara maravillosa, y de todo lo que en el contexto de ese entonces podía llamar la atención. Y allí compartíamos el trabajo para la presentación: chicas que se encargaban de la utilería y el vestuario, compañeros que se dedicaban a grabar las voces y los “efectos especiales”, y la gran mayoría a actuar (una vez llegamos a ser casi 80 actores en escena, solo de mi promoción). Allí tuve la oportunidad de actuar junto a Salvador del Solar, Gonzalo Quijandría, Beatriz Llanos, quienes fueron mis compañeros de clase. Después del desfile venían 15 días de campeonatos, en los cuales salíamos rápidamente de clases para ir a hacer barra a nuestra promoción; un sábado o domingo era la gymkhana (para el “nudo de guerra” poníamos a la gente, hombres y mujeres, mas fortachona para jalar la soga y ganábamos), la maratón (recuerdo que una vez me mandaron a verificar el paso de los corredores en la Plaza La Bandera); y al final, en la clausura un último scketch, la premiación y el baile (allí aprendí a ir a una fiesta y llegar a mi casa de madrugada, sobrio por si acaso). Y en esas olimpiadas fuimos dos veces campeones, viví la experiencia del triunfo, del ser ganador, de compartir y ser un solo hombre para ganar y también para perder.
Aquel video que vimos en nuestra graduación es quizás lo que mas recordemos todos los de mi promoción. Es verdad que hemos tenido maestros ilustres, compañeros que en las aulas destacaban por su participación (tanto las que eran acertadas, como las que eran dignas de risa), que hemos compartido trabajos, exposiciones y debates. Pero fue en las Olimpiadas de Derecho donde aprendimos a ser amigos, a ser nosotros mismos, a mostrar nuestras cualidades artísticas, deportivas, a mostrar que los abogados somos mas que leyes, a reírnos de la vida y de nosotros mismos. Como música de fondo de ese video se puso la canción “Amigos para siempre” que cantaron José Carreras y Sarah Brightman en la clausura de las Olimpiadas de Barcelona de 1992, que arrancó mas de una lágrima a varios de nosotros.
Yo tuve la oportunidad de entablar amistad con muchos compañeros de estudios, y, a pesar de que el tiempo y la vida hizo que cada quien tome su propio camino, he sentido en muchas ocasiones que esa amistad es para siempre: he estado en varios matrimonios, fui acólito y testigo en uno de ellos, he compartido la mesa con su familia, les he escuchado en sus momentos de dificultad, les he pedido ayuda para los Acólitos de mi parroquia y me han respondido, nos hemos saludado y alentado a través del Internet… y todavía quedan pendientes muchas cosas mas.
El Domingo pasado ofrecimos la Misa de 12 por la gente de GOCE, por los que estamos todavía por acá y por Duncan Masson que desde el año pasado se fue al cielo. Allí encomendé, junto con los Acólitos con quienes ayudamos la Misa a los amigos que conocí y que guardo en el corazón, a los que compartí clases, estudios, y diversiones. Algunos de ellos gente de renombre (un actor, dos periodistas y un congresista), la gran mayoría abogados; a la gente que me dio el regalo de su amistad y a los que ahora recuerdo con cariño. Amigos para siempre.
¡Ayayay! ¡Sube, baja, Goce!

video

viernes, 31 de julio de 2009

¡GRACIAS COMPAÑEROS DE JESUS!


"En Jesús Ignacio de Loyola
Descubriste a tu Señor
y les diste servidores
fieles al servicio del amor".
(Antonio Massana, S.J.)
Desde que era un niño he estado vinculado a la Compañía de Jesús: me bautizó el P. Pablo Urrunaga, S.J. en la Parroquia de Santo Toribio, atendida entonces por los jesuitas; mi mamá me llevaba a rezar, a la parroquia de Nuestra Señora de los Desamparados de Breña, donde hice mi Primera Comunión en 1979 y mi Confirmación en 1986. Sin embargo, mi primer contacto formal con ellos fue en 1982 cuando el P. César Regueras, (un sacerdote a quien le gustaba la liturgia y el latín, y por quien comencé a cantar y gustar el canto gregoriano) me abrió las puertas de la parroquia, convirtiéndose en mi primer Director Espiritual. Conversé mucho con él y fue por él que comencé a asistir con regularidad a Desamparados. Del P. Reguras tengo un bello recuerdo, ya que él fue quien me confesó la víspera de mi Primera Comunión y el me hizo llevar las ofrendas en la Misa de Primera Comunión (recuerdo incluso qué vinajeras fueron).
Recuerdo a los demás padres de esos años: El P. Enrique Monteverde, era el Párroco, alto, serio, inspiraba mucho respeto, fue párroco 20 años, y aunque los últimos meses la salud ya le traicionaba, él siguió trabajando allí hasta el mismo día de su muerte; el P. César Toledo, un cura mayor, alto gordo, muy preparado, a quien no se le escapaba ningún detalle a la hora de confesar, siempre con las cosas claras; el P. Antonio Alonso, muy sencillo, escribiendo sus libritos y catecismos, un hombre que para celebrar la Misa salía recogido a la sacristía; al P. Carlos Murtaugh un hombre muy sencillo, sin grandes discursos, al servicio del pueblo en el confesionario, al lado de los enfermos, acompañando en los velorios, y visitando las casas que se lo pedían, si algún agente de pastoral se enfermaba él se hacía presente con los sacramentos (recuerdo que cuando me operaron de apendicitis el fue al hospital a llevarme la Comunión); el P. Jorge Forno, Director del colegio “San Francisco Javier”, de carácter fuerte (había sido capellán militar), inspiraba respeto y en el confesionario era muy claro, casi como el P. Toledo, lo recuerdo en el confesionario, recogido en la Misa, llevando los sacramentos a los enfermos; Mons. Pedro Barreto Arzobispo de Huancayo, trabajando al lado de los jóvenes, lo recuerdo ameno en el confesionario y sus homilías siempre me cuestionaban; el Hno. Juan Retuerta a quien solo conocí de vista, pero lo recuerdo rezando el Rosario en la iglesia, el Hno. Amador Ruiz, hombre sencillo, de pueblo, trabajador.
El tiempo hizo que algunos se queden y otros lleguen a Desamparados: el P. Guillermo Villalobos, que fue mi Director espiritual, amigo de la música; el P. Modesto García Madariaga, hombre servicial, sencillo, cantaba bien, aunque la salud no le ayudó mucho; el P. Manuel Marzal, Antropólogo, con un estilo muy pausado de hablar y muy claro en sus exposiciones sobre sectas y religiosidad popular, nunca olvidaré que estuvo sirviendo en la parroquia hasta un mes antes de su muerte, trabajando hasta el final; el P. Roberto Beckman, un hombre muy espiritual, sencillo, asesor de religiosas y director de ejercicios espirituales; el Hno. Alfredo Tarancón, hombre sencillo, de oración y de trabajo; el P. José Sancho, confesor en el templo, Asesor espiritual de la Pastoral familiar y de mucha gente; el P. Jorge Crooke, párroco seis años, de carácter fuerte, amigo de los niños y los jóvenes, con quien iniciamos y consolidamos el Centro de Conciliación; el P. José Francisco Navarro, artista, que me abrió mas ampliamente las puertas del arte, de la música de Bach y del conocimiento de mi mismo; el P. Enrique Rodríguez, el último párroco jesuita de Desamparados, que en un año se hizo querer por todos, amigo de la liturgia, la música y el arte, amigo de los acólitos.
Y recuerdo a otros que no vivieron en esta casa pero que ayudaron aquí: el P. Benjamín Fernández Dávila, jesuita anciano, padre espiritual del grupo de Acólitos, hombre alegre, con el corazón puesto en Dios, sencillo aun con sus doctorados y haber sido rector en la Universidad de Piura; el P. Kevin Flaherty, confesor en el templo, ayudando con las Misas, atendiendo a la gente; el P. Manuel Díaz Mateos, biblista, que en sus homilías nos hacía ver que la Palabra de Dios no es cosa del pasado, a quien, junto a Kike Castro en una Jornada les escuché por primera vez, con el corazón, que Dios nos amaba sin condiciones y al 100% siempre.
De la Compañía de Jesús he aprendido mucho. Les debo muchísimo, me enseñaron no solo cuestiones pastorales y litúrgicas, sino que me enseñaron, dentro de la dinámica de los Ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola que Dios cree, confía y apuesta por nosotros, aun con nuestras limitaciones, defectos y también con nuestros puntos fuertes. Y me le grabaron en el corazón. Y no solo me lo enseñaron con palabras, y dejándome a solas con Dios, sino que lo remacharon dándome responsabilidades. Yo no he merecido tanta confianza, pero fueron conmigo muy generosos; y si ellos los Compañeros de Jesús lo fueron conmigo, tengo la certeza de que es una muestra de la misericordia y el cariño que Dios me y nos ha regalado porque, como dije Dios cree y confía en nosotros.
Escribo estas líneas con el corazón emocionado, y recordando no solo a los jesuitas que he conocido en Desamparados, sino a otros a quienes el Señor me dado el inmenso regalo de conocer en diversos lugares: a Mons. José María Izuzquiza, confesor en la iglesia de San Pedro, obispo emérito de Jaén, santo, comprensivo y amable; al P. Ignacio Muguiro, el hombre que me enseñó a amar y ser amigazo de Jesucristo hasta con los tuétanos; al P. Javier Uriarte (que me decía, por fastidiar, "Monseñor"), a los PP. Kike Castro, Alberto Lázaro, y Fernando Jiménez Figueruela, que me han acompañado, alentado y jalado las orejas en ejercicios espirituales; al P. José Piedra a quien “le di una manito” en la liturgia, y a tantos jesuitas que me han soportado en el confesionario.
Hoy la Compañía de Jesús no está en Desamparados, pero me toca trabajar por “la mayor gloria de Dios” junto al clero diocesano de Lima; “amar y servir a su Divina majestad” por encima de carismas y personas, porque eso nos pide San Ignacio “sentir con la Iglesia” y ·sentirnos Iglesia”.
Agradeciendo “tanto bien recibido” de los jesuitas debo decirles que conocer a San Ignacio de Loyola y a los jesuitas ha sido uno de los mayores regalos que he recibido. Y por favor, cuando digo regalos, no digo premios (como si hubiera tenido que hacer algo para merecer lo que recibí de ellos), ni tampoco comercio o trueque (como si tuviese que dar algo a cambio); digo regalos, porque es algo gratuito, que recibí porque Dios me lo quiso dar, con gran cariño, generosidad, solo porque es bueno conmigo y no espera que yo sea santo o perfecto para que el sea bueno conmigo.
Les invito a escuchar algunos cantos ignacianos en http://www.jesuitasdeloyola.org/presentacion/multimedia-ES/musica-ES.html