sábado, 16 de abril de 2011

SEMANA SANTA: TIEMPO DE ESTAR CON JESUS


Reflexión para Acólitos.

Amigo Acólito:
Seguro que en estos días tu parroquia estará muy dedicada a la preparación de la Semana Santa: que reuniones, que ensayos, que todo tiene que salir bien... Los sacerdotes de tu comunidad y tus formadores estarán muy al pendiente de los detalles que tiene cada una de las celebraciones de estos días, especialmente del Jueves y Viernes Santos y de la Vigilia Pascual el Sábado por la noche. No te extrañe que los veas nerviosos, y que el sacristán de la parroquia esté mas tenso que en otras fechas del año por las tantas cosas que tiene que preparar. Eso sin contar a los cantores que estarán ensayando cantos que solo oirás una vez al año.
Pero, amigazo, me preocupa que todo esto ahogue el espíritu. ¿Qué te quiero decir con esto? Que estemos tan preocupados en que el "rito salga bien, salga perfecto", pero estemos lejos de Jesús; tan lejos como los que se van de juerga y campamento en estos días. ¿Recuerdas cuando Jesús fue casa de Martha y María? ¿Recuerdas como Martha andaba preocupada por atender a Jesús y a sus discípulos, mientras María le escuchaba, al punto que Martha "se arrebató" y se quejó donde Jesús porque su hermana no le ayudaba? Me impresiona que Jesús le dijo a Martha que estaba muy nerviosa por estar metida en muchas cosas, y que María había escogido la mejor parte: estar con Él.
Con esto no te quiero decir que haya que descuidar los ensayos y la liturgia (llevo muchos años formando acólitos y preparando la Semana Santa); sino que, todo eso que haces tiene que llevarte a lo mas importante: ESTAR CON JESUS. Todo lo que haces es para Él y si lo haces con el corazón puesto en el de Jesús, todo saldrá bien, y ¿sabes por qué? Porque lo harás con cariño. Y eso Jesús lo verá.
Por eso te doy unas ideas que te van a ayudar a estar con Jesús en estos días:
1º Si te hace falta confiésate. No para quedar bien con el formador, sino para que puedas entrar en Comunión con Cristo. Cuando uno se pelea con un amigo no es fácil estar cerca de él hasta que no hayan hecho las paces. Pues igual con Jesús: déjate abrazar por Él en la confesión y podrás acompañarlo en Semana Santa.
2º Presta atención a las indicaciones de tus sacerdotes, de tus formadores. Atiende a los ensayos. Se que son muchas cosas, pero procura estar atento, eso te ayudará a conocer lo que celebras. Pórtate bien en la sacristía.
3º Escucha la Palabra de Dios. Yo se que las lecturas de estos dias suelen ser largas y algunos textos conocidos que seguro podrás decir: "eso ya lo se", "eso ya lo escuché otra vez". Pero, si escuchas no solo con los oídos, sino también con el corazón, verás que la Palabra de Dios no se agota y siempre te dirá algo nuevo, y te ayudará mucho a meditar en lo que celebramos estos días.
4º Reza mucho. No basta con saber celebrar, que si el agua bendita, que si el incienso, que si el libro o la "maestría"... Reza en la liturgia con los signos que empleamos, pero también reza antes y después de las celebraciones. Deja que el Espíritu Santo mueva tu espíritu: canta, responde a las oraciones, medita en la Palabra de Dios, deja que la imaginación te lleve al Cenáculo, para la Última Cena, al Calvario, al sepulcro vacío. Ora: habla con Jesús como se le habla a un "pata" a un amigo; háblale con la confianza que se le pone a un amigo que te conoce y que te quiere mucho, y que con cariño te ha llamado para que seas acólito. Comulga con cariño, Jesús se queda en la Eucaristía para que tú te quedes con Él.
Y un último consejo: habla con María y pídele que en estos días de Semana Santa te ponga junto con su Hijo Jesús. Acompáñala en su dolor en el Calvario y en su alegría en la mañana de Pascua.
Yo espero, querido Amigo Acólito que en estos días te encuentres con Jesús, que puedas decir, al llegar a la Pascua, con el corazón lleno de alegría: es verdad ha Resucitado el Señor y doy testimonio de que Él está muy cerca de ti y de mi.

Con cariño a los Acólitos de la Parroquia de Nuestra Señora de los Desamparados, de la iglesia de San Pedro de Lima, de la Parroquia de Jesús Obrero de Surquillo (con quienes acolité la Misa de toma de posesión del nuevo Párroco de la Parroquia de Los Huérfanos), y a tantos Acólitos que he conocido y me han regalado su amistad.

1 comentario:

Fabian A. Chiri dijo...

Que hermoso comentario....Gracias Hermano Manuel